miércoles, 8 de mayo de 2013

LUIS MIGUEL RABANAL EN DIARIO DE LEÓN


LUIS MIGUEL RABANAL EN DIARIO DE LEÓN
Publicado el 8 mayo, 2013
Por Manuel Cuenya
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Alguien llegó a decir que Luis Miguel Rabanal es la “conciencia de La Omaña” -esa tierra evocada con morriña por el poeta-, que decidiera rendirle homenaje, dedicándole una calle en su pueblo natal Riello (o sea Olleir, vuelto del revés), “que viene a ser algo así como derramar una nostálgica lágrima por la revolución que no pudo ser –según el escritor Luis Artigue-, o encenderle una simbólica vela a la inteligencia y otra al ingenio”.
Con buenas dosis de humor y sensibilidad encara la vida (y la poesía) Rabanal, un poeta nacido en la bella y acaso desconocida Omaña leonesa, aunque por circunstancias vive, desde hace años, en “el Principado de Mónaco, perdón, en el de Asturias”, aclara él con socarronería. “No conozco mejor pueblo que Riello para haber nacido, así como ninguna otra ciudad mejor para añorar Olleir que Avilés”. Y es que Luis Miguel Rabanal es un cachondo que escribe con voz profunda sobre su paisaje, que ya es territorio literario, y sobre el imposible regreso a su tierra natal, que se ha ido perfilando, con el paso del tiempo, en uno de los temas más habituales o recurrentes en su obra. En cambio, “cuando vivía y escribía en León, y posteriormente en Riello, mis temas literarios eran de lo más variopintos, poesía amorosa, seudovanguardia y lindezas similares”, apostilla él con ingenio, que no acaba de tomarse en serio que la poesía es su forma de estar en el mundo, su modo de vida. “Hoy por hoy ya no lo tengo muy claro. O sí, depende si el día lleva o no lleva “r” –explica con ironía- Mi único modo de vida es estar pegado a una silla de ruedas. Poesía pura, sí señor”.
Como es lógico -suponiendo que la lógica exista en la vida-, Rabanal prefiere no hablar de su accidente, que lo dejó tetrapléjico, “no por nada en especial –se mofa-, sino por lo chabacano que fue el pobrecito”, lo que sin duda ha marcado un antes y un después en su vida. “Antes, entre otras muchas cosas, podía escribir. Después, no. Ni escribir, ni nada. Eso sí, me las apaño con un programa informático de voz que hace conmigo lo que le da la gana”.

En cualquier caso, su decir poético resulta casi siempre revelador a la vez que emocionante -léase por ejemplo Un poema de amor, colgado en su web:http://www.luismiguelrabanal.tk – para los lectores (y lectoras) que se acerquen a su obra. “Trato por todos los medios de que mi poesía no se sirva fría. Quisiera creer que no le deja indiferente el trago. Mejor el asco que la indiferencia, que decía Horacio E. Cluck”, concluye Rabanal, quien confiesa haber disfrutado mucho leyendo literatura erótica, sobre todo a los anónimos ingleses y franceses de los siglos XIX y XX, “la colección de La sonrisa vertical ayudó a ello”, y también con el descubrimiento del colosal Henry Miller en los 70. “Después muy poca cosa”, añade el autor del erótico Libro de citas.

Cuando uno se acerca a su auto-biografía, descubre con sorpresa que Rabanal se autodefine como poeta rojo, esto es bárbaro, tal vez porque “cursó estudios de Liturgia y Onanismo en diversos centros especializados a los que, por desgracia, no pudo prender fuego en su momento”. Así es y se nos muestra, a veces indignado, y casi siempre cercano, juguetón y humorístico, capaz de hacer lírica, como los grandes, del dolor. “En un principio pensé autoproclamarme poeta cuatrimestral o ecuménico de noche, incluso quise ser poeta deambulante, pero preferí el de rojo por el acentuado colorido de la bandera de mi salón…”
Salta a la vista que a Rabanal le entusiasma jugar con las palabras, que en su poesía se tornan pensamiento de alto voltaje. Estamos, pues, ante un “poeta a tiempo completo y con contrato de por eternidad”, avalado por algunos prestigiosos premios y más de una docena de libros, entre los que cabe destacar Cáncer de invierno, Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza y Elogio del proxeneta. Al menos, estas son sus obras preferidas.

“En Cáncer de invierno inicié una exploración, digamos, premonitoria que después se fue reiterando en otros textos de aquel tiempo y otros más actuales. En Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza intentaba contarle a Luis Miguel Jr. -se refiere a su hijo- cosas que no le importaron lo más mínimo, como no podía ser de otra manera. Y en cuanto a Elogio del proxeneta, la vida en rosa”, señala el poeta omañés, que sigue deleitándonos con sus poemas y divertimentos “metódicos”, esto es, su narrativa.
“Podría decir que entre oxígeno y oxígeno me encuentro en un tris de dar por concluidas las últimas estrofas de lo que será en breve el psicodrama musical presentado en cama elástica Don Mariano me irrita lo indecible”.


- ¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?
-He tenido que dejar de leer muchos libros desde 1997 y ya apenas si sufro por ello. Pero sí recuerdo especialmente la Poesía completa de Luis Cernuda, en Barral, que fue quedando arrinconada y…

- Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida)
-Se llama María Jesús, me parece.

- Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable)
-Quiero pensar que no hay autores ni libros totalmente insoportables. Siempre se podrá salvar algún verso, alguna paginita loca, por poco que se escarbe.

- Un rasgo que defina tu personalidad
-¿Perfeccionista?

- ¿Qué cualidad prefieres en una persona?
-Que no hable a voces cuando esté a mi lado.

- ¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?
-Ciertas políticas, comezón continuada, tedio. Demasiado acomodaticia, desgraciadamente, la segunda.

- ¿Qué es lo que más te divierte en esta vida?
-De mi vida no me divierte nada en absoluto. Será que mañana es mucho menos atractivo que ayer, que apuntaba Josepín Brodsky.

- ¿Por qué escribes?
-Puede que escriba para darme pellizcos (en el corazón) y, a pesar de que mi sensibilidad deja mucho que desear, comprobar que aún sigo estando vivo.

- ¿Crees que las redes sociales, facebook o twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?
-Ni por asomo. Servirán para otras muchas cosas, no digo que no, pero para ejercitar con ellas estilos, facebook, que es lo que conozco, lo dudo.

- ¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?
-Clásicos como Tirso de Molina y Manolo Caracol, naturalmente.

- ¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?
-Intento seguir unos cuantos blogs de amigos y publico textos ajenos y propios en mi blogín, Más palabras para olvidar (http://luismiguelrabanal.wordpress.com/ ). No sé si es una herramienta literaria o una pérdida de tiempo más que lamentable, pero ahí sigue.

- Una frase que resuma tu modo de entender el mundo
-Son dos y muy cortitas: Cagüendiosla y Viva la República. Cualquiera de las dos me sirve.

GAUDEAMUS VINITUR - LOGROÑO


VIERNES 10, 17, 24 Y 31 DE MAYO | 20.00 HORAS | ATENEO RIOJANO | ENTRADA LIBRE | AFORO LIMITADO


Gaudeamus VinitUR, el II Ciclo de Maridaje Cultural del Vino de la Universidad de La Rioja, del 10 al 31 de mayo en el Ateneo Riojano
LOGROÑO 6 DE MAYO DE 2013.- Gaudeamus VinitUR, el II Ciclo de Maridaje Cultural del Vino de la Universidad de La Rioja, ofrece durante cuatro viernes –del 10 al 31 de mayo- cuatro sesiones de cata de vino protagonizadas por la magia, la arquitectura, la literatura y el humor. Entrada libre, aforo limitado. Es una de las actividades promovidas por la Comisión de Actividades Culturales de la Universidad de La Rioja, que cuenta con el patrocinio general del Banco Santander y la colaboración de Editorial Buscarini y la bodega Dinastía Vivanco.
Gaudeamus VinitUR es un ciclo de catas maridadas con diferentes expresiones culturales como la arquitectura, la literatura, la magia o el humor y que, a través de ellas, pretende un acercamiento lúdico a la cultura del vino y su consumo responsable. En definitiva, una experiencia divertida y amena que, mediante la asociación de sensaciones originales, pretende hacer disfrutar del vino de una forma nueva.
Dirigido a un público general, este segundo ciclo de maridaje cultural del vino de Rioja se celebrará en el Ateneo Riojano durante los próximos cuatro viernes 10, 17, 24 y 31 de mayo, a partir de las 20.00 horas, con entrada libre y aforo limitado a 30 copas. Los interesados pueden reservar su asiento enviando un correo-e a editorialbuscarini@gmail.com. La reserva se mantendrá hasta las ocho de la tarde, es decir, hasta el inicio de cada sesión.
El ciclo comienza el viernes 10 de mayo con el ilusionista Diego Calavia, que ofrecerá un espectáculo de magia en el que el público, además de degustar el vino –o el mosto, en el caso de los menores-, también es protagonista.
En la segunda sesión, prevista para el viernes 17 de mayo, Jesús Marino Pascual, Galardón Riojano a las Bellas Artes 2011 y autor, entre otros, del proyecto del Centro Temático del Vino, ofrecerá una conferencia sobre la arquitectura de las bodegas y el vino.
El viernes 24 de mayo el editor Diego Marín A. ofrecerá una velada en torno a la presencia de La Rioja en la literatura contemporánea; y, finalmente, el viernes 31 de mayo, Jorge Fernández, catedrático de Filología Latina de la UR, ofrecerá la conferencia 'Chistes antiguos. El humor de griegos y romanos'.
Ana Fernández Peso, ganadora del IV Concurso de Catadores de Vino «Ciudad de Logroño» y Gonzalo Gonzalo Grijalba, responsable de la bodega Thewinelove.com, dirigirán las catas. Ambos son licenciados en Enología por la Universidad de La Rioja, condujeron las catas de la primera edición y del ciclo CatArteSano, programado con motivo de la Capitalidad Española de la Gastronomía Logroño 2012. En cada sesión se catarán vinos diferentes, elegidos para la ocasión.

LETRAS Nº 58


LetrasTRL del mes de mayo en formato pdf: http://www.alvaeno.com/LetrasTRLmayo2013.pdf

EVENTOS LITERARIOS



domingo, 5 de mayo de 2013

PRÓLOGO DE “MI CORAZÓN ES TUYO” (ANTONIO ORIHUELA)


Un pericardio de amor
Cuando uno dice: Mi corazón es tuyo, no está diciendo poco, nada menos que entregando lo más precioso, lo más principal que uno tiene, ese musculoso órgano que desde el pecho, funcionando como una bomba, impulsa sangre a todo el cuerpo y  sirve tanto para abrazar a la amada como para darle calor en invierno, vale tanto para roncar a pierna suelta como para fumarse un cigarrillo tras una jornada de sexo dulce y remolón. Extraña máquina ésta que se entrega y no por ello deja de servirnos para despertar por las mañanas, para sonreír, para saber escuchar, tocar y pronunciar un apasionado Te quiero sobre la amiga que duerme aún a nuestro lado.
El corazón se entrega y aún así, nos sigue sirviendo para bailar, para ser pacientes, para recorrer los rincones que conquistamos, las ciudades que disfrutamos, la boca paciente y deliciosa de la amiga que tiembla a nuestro lado.
Con el corazón echamos de menos, echamos de más, echamos los restos sobre la pasión si hace falta con tal de la que la pasión se cumpla. El corazón nos sostiene, nos divide, nos descontrola.
El corazón salva al poeta de las sevicias del mundo, lo enloquece, lo enciende, lo lleva al paraíso y, sobre todo, lo mantiene vivo, y con él a todo aquello por lo que el poeta vive, lucha, suspira y ama. Y a pesar de todo esto, el tamaño del corazón es poco mayor  que la mano de la amada.
Así que cuando el poeta dice: Mi corazón es tuyo. Está diciendo, toma, mi amiga, este órgano menor que sin embargo pone a funcionar el mundo. Toma sus dos bombas que trabajan en paralelo, como nosotros, al unísono, para llevarnos hasta el nido crujiente y cálido donde vive el amor que nos profesamos y para el que vivo. Toma este corazón, mi amada, que se pasea por el mundo solo para volver a ti cada noche, oxigenado, trenzado de vínculos, contraído hasta volver a verte, relajado cuando ya somos uno, lleno de ritmo, florecido, destilando olor a tierra mojada, a hierba, a mar, a memoria de nuestra vida juntos en tantos sitios. Toma, mi corazón es tuyo, este microcosmos que he inventado para los dos es tuyo, condúcelo hasta las verdes praderas, haz de él una cascada, óyelo cómo bombea en tu presencia, cómo pone en alerta sus barorreceptores, cómo se estimula todo el sistema parasimpático, llévatelo a la cama, ponlo sobre tu seno, invítalo a beber de tus labios la dulzura primigenia de la pasión, dale forma y con él al mundo que nos vive, acuéstalo junto a ti, hazle el amor a este corazón que es tuyo, vayamos por esa espiral dulce de la carne, vayamos hasta el umbral de la taquicardia, hasta este corazón que también es un músculo enrollado sobre sí mismo que casi todo el mundo tiene situado en el centro del pecho menos yo, que lo dispuse a tu sabor, sin límites, para que hagas con él lo que más te gusta en los días de tormenta.

sábado, 4 de mayo de 2013

AGITADORAS Nº43 - MAYO 2013


MISCELÁNEA

OPINIÓN

DUELOS Y QUEBRANTOS

EL CUARTO OSCURO

MÚSICA

LITERATURA

CREACIÓN

PRÓXIMAMENTE


Portada por Miguel Ángel Martín 

Entrevista a Bernard Seray por Diego López 

Relatos inéditos de:
Carlos Salcedo, José Ángel Barrueco, Kike Turrón, Esteban Gutiérrez Gómez, Alex Portero, Patxi Irurzun, Pepe Pereza, Alfonso Xen Rabanal, Julio César Álvarez, Juanjo Ramírez, Gabriel Oca Fidalgo, Cisco Bellabestia, Mario Crespo, Vicente Muñoz Álvarez, Jorge Barco, Felipe Zapico Alonso, Octavio Gómez Milián, Pablo Cerezal, Vanity Dust, Velpister, Jesús Palacios, Eloy Fernández Porta, David González. 

Entrevista a José Hernández (Los Calis) por Jorge Barco 

Un vocabulario al margen por David González 

Ilustrados por:
H Valdez, Salvador Armesto, Miguel Ángel Martín, Pablo García, Diego Blanco, Riot Uber Alles, J.Kalvellido, Luis F.Sanz, Santos M.Perandones, Mik Baro, Andrés Cascinai, Fernando Centrángolo, Fidel Martínez, Pobreartista, Julia D.Velázquez, Nuria Palencia, Cisco Bellabestia, Charly Aquilué, Pablo Gallo, Virginia Jiménez Calvente, Velpister, María Luisa Porto, Toño Benavides, Rodrigo Córdoba. 

Póster despleglable por Julia D.Velázquez

Incluye Poemash Especial El Ángel

Diseño & maquetación by H.Valdez



Portada por Silvia D.Chica 


Prólogo por Ana Curra



Poemas inéditos de



Joaquín Piqueras, Karmelo Iribarren, Enrique Villagrasa, Jorge M Molinero, José G.Cordonié, Gsús Bonilla, Iñaki Estévez, David Vázquez, José Naveiras, Juan Carlos Vicente, Silvia D.Chica, El Dogo, José Manuel Vara, Ángel Muñoz Rodríguez, Javier Das, Choche, Garazi Gorostiaga, Enrique Cabezón, Toño Benavides, Ricardo Moreno Mira, Vicente Muñoz Álvarez, César Scappa.

2ª EDICIÓN DE “CANCIONES A LA GRAN DERIVA” DE VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ



Ya a la venta la 2ª edición del libro
Canciones de la gran deriva

de Vicente Muñoz Álvarez

DISOCIADOS

A ARTE DE DAR PEIDOS – PIERRE - THOMAS - NICOLAS HURTAUT - JOSÉ Mª LEMA



La editorial portuguesa Orfeo Negro ha publicado recientemente la segunda edición de A Arte de dar peidos, la editorial Logroñesa Pepitas de Calabaza agota por su parte la tercera edición del mismo libro.
PUBLICADO POR JOSE MARIA EN

EVENTOS LITERARIOS


viernes, 3 de mayo de 2013

UN DÍA CUALQUIERA


El sol se perfilaba en las siluetas de los edificios. La luz cambiante del alba teñía de ámbar y grana el conjunto de nubes que flotaban por encima de los tejados. Las cigüeñas volaban hacia los basureros y los aviones dejaban líneas blancas en el cielo como si fueran rayas de cocaína sobre un espejo. Yo disfrutaba del espectáculo desde mi ventana, sujetando con ambas manos una taza de café y un porro en la comisura de los labios. Desde la ventana tenía una amplia panorámica de la ciudad. Cuando el sol se asomó por encima de los tejados percibí en la cara una caricia de luz y calor que me hizo estremecer. Las semanas anteriores habían sido una retahíla de días grises y lluviosos, por eso la presencia de un sol primaveral era tan de agradecer. Expulsé el humo y contemplé anonadado la simbiosis de las volutas y los fotones de luz. Ver amanecer era de mis espectáculos preferidos y siempre que podía desayunaba delante de la ventana admirando el acontecimiento. Sin duda era la mejor manera de empezar el día. Estuve así hasta que llegó la hora de ir a trabajar.
Conduje hacia el Palacio de Congresos escuchando una emisora de música rock. Dentro del coche el ambiente estaba demasiado cargado así que abrí ligeramente la ventanilla para que se despejase del humo. Llegué a la rotonda de La Fuente de Murrieta y traté de hacerme un hueco entre los demás vehículos. Odiaba esa maldita rotonda, y más a esa hora cuando toda la ciudad circulaba por ella. Después de girar a la derecha y tomar una carretera menos transitada me sentí más relajado. Aspiré del porro pero estaba apagado y tuve que sacar el encendedor. Al hacerlo aparté la vista de la carretera y estuve a punto de golpear al coche que me precedía. Afortunadamente conseguí pisar el freno a tiempo. Me maldije a mí mismo por el descuido y dejé el porro en el cenicero. Subí la ventanilla y centré toda la atención en la carretera. En la radio la locutora hizo la presentación del siguiente tema. Era Nick Cave haciendo una versión del tema “I´m Your Man” de Leonard Cohen. La canción alcanzó todo su esplendor, seguí el ritmo tamborileando con los dedos sobre el volante. Al poco llegué a las inmediaciones del Palacio de Congresos. Enfilé la rampa que llevaba al aparcamiento y dejé el coche junto a la puerta de entrada del muelle de carga. Era el único coche del aparcamiento. Consulté la hora, eran las nueve menos tres minutos. Me extrañó que no hubiera nadie esperando, normalmente los chicos de carga y descarga solían llegar antes. Apagué el motor y subí el volumen de la radio. Nick Cave sonaba de maravilla a esas horas de la mañana. Me fijé en el Palacio de Congresos y en la enorme sombra que proyectaba sobre el camino que bordeaba la orilla del río. El vapor del rocío brotaba de la hierba  y de inmediato era atravesado por los rayos solares. A contraluz pude ver algunos insectos volando de aquí para allá. La canción llegó a su fin. Me encendí la raba, me ajusté las gafas de sol y salí del coche. El “Clip, clip” de la cerradura electrónica resonó por toda la explanada espantando a un grupo de gorriones que picoteaban junto a los jardines. Me acerqué a la puerta metálica del muelle de carga y me apoyé en ella. Era agradable estar allí, como un reptil calentándose la sangre. No obstante tuve el presentimiento de que me habían hecho venir una hora antes. Viendo que eran las nueve y que nadie aparecía cogí el móvil y llamé a Raúl.

-        Raúl, ¿a qué hora hemos quedado?
-        (Con voz somnolienta) A las diez.
-        ¡Me cago en la puta! Ayer me dijiste a las nueve.
-        Hostia, me confundí.
-        ¡Joder, tío!
-        Lo siento.
-        Aprovecharé para tomar un café. Nos vemos a las diez.

Raúl era el jefe de los técnicos, mi jefe. No era la primera vez que me hacía algo así. Me cagué en todo lo sagrado. Clip, clip. Entré en el coche y arranqué. Puse rumbo a una cafetería.
Le tocaba el turno a la camarera rumana que me tenía medio enamorado. Estaba de suerte.  Por otro lado, la barra estaba a tope y todos los periódicos ocupados. Cuando me llegó la vez hice gala de mi mejor sonrisa y pedí un cortado. La camarera carente de cualquier signo de simpatía se limitó a darme la espalda para preparar el café, cuando estuvo listo lo dejó sobre la barra sin mirarme siquiera. Reconócelo, esa mujer nunca será tuya, me dije mientras me tomaba el café.
Regresé al Palacio de Congresos y aparqué en el mismo sitio que lo había hecho antes. Seguía siendo el único coche del aparcamiento. Me lié un porro. Dudé entre fumármelo dentro escuchando la radio o salir a caminar por la orilla del río. Salí del coche. Clip, clip. Se estaba bien bajo el sol. Las aguas del río bajaban bravas y turbias. Al otro lado de la orilla había una carretera que se extendía en paralelo siguiendo el recorrido del torrente. De vez en cuando las aguas arrastraban algún tronco arrancado por la crecida, comparé la velocidad de estos con los coches que circulaban por la carretera, haciendo apuestas imaginarias por unos y otros. Por los alrededores algunos ancianos paseaban, también había unos tipos corriendo. Yo tenía que trabajar y no me quedaba más remedio, pero no conseguía entender por qué la gente madrugaba para algo tan insustancial como hacer footing. Decidí obviarlos a todos y concentrarme en las aguas del río. Recordé los veranos cuando era un adolescente y me iba con los amigos a bañarme junto a la presa, por aquel entonces las aguas estaban más limpias y no dudábamos en zambullirnos en ellas. Apuré el porro y tiré la colilla al río. De pronto algo llamó mi atención, algo grande que arrastraba la corriente. Me quité las gafas de sol para ver mejor. Era el cadáver de un caballo. Tenía la tripa hinchada y la fuerza de la corriente le hacía girar sobre sí mismo. Cuando el cuerpo del equino pasó por delante, me fijé en que no tenía ojos, tampoco labios, con lo cual la dentadura quedaba al descubierto. El gesto macabro del cuadrúpedo me revolvió las tripas. El cadáver siguió girando sobre sí mismo corriente abajo, levantando las patas al cielo para luego sumergirlas en las aguas. Necesitaba nicotina y me encendí un cigarro. Eran las diez menos diez. Me quedaban unos minutos para disfrutar del sol. A lo lejos las extremidades de caballo seguían entrando y saliendo de las aguas. Me puse las gafas y regresé junto a la puerta metálica. Un coche enfiló la rampa del aparcamiento. Era el de Raúl. El vehículo se detuvo a la entrada, Raúl bajó la ventanilla y accionó el mando a distancia de la puerta metálica, los mecanismos de ésta se activaron y comenzó a elevarse.

-        Esta hora la pienso cobrar.
-        Claro, sin problema.

La puerta terminó su ascenso y Raúl metió el coche dentro. Seguí fumando apoyado en la pared. Me esperaba un duro día de trabajo y decidí tomármelo con calma. Cuando el cigarro se consumió lo arrojé por encima del hombro, me despedí del sol y entré en la oscuridad del muelle.

Relatos del humo (y hachís) – Pídelo aquí:

ARDER / ANTONIO ORIHUELA 1995-2012 EDICIONES LUPERCALIA



LA TRISTEZA DE LOS ZOOLÓGICOS

El zoológico debería ser elevado
a la categoría de metáfora del capitalismo.

Animales encarcelados trabajando de ocho a tres
y de cuatro a nueve,
y si no tienes éxito con las visitas
al matadero.

(Antonio Orihuela. Arder 1995 - 2012)

http://edicioneslupercalia.com/

PRÓXIMAMENTE: CARVER COUNTRY


Textos de Raymond Carver. 
Fotografías de Bob Adelman.
En Anagrama.

Información sacada del blog de José Ángel Barrueco

miércoles, 1 de mayo de 2013

EL VINO DE LA JUVENTUD - JONH FANTE


El vino de juventud de John Fante
El vino de la juventud recoge los trece relatos que Fante publicó en 1940 con el título de Dago red, más otros siete aparecidos posteriormente en distintos medios. Exceptuando los dos últimos, todos giran alrededor de una familia de inmigrantes italianos afincada en Colorado. El que cuenta es el hijo mayor, un adolescente al que vemos crecer, observar a sus padres, quizá intentar comprenderlos, o juzgarlos. Y el conjunto, una crónica de la vida en América en los años veinte del siglo pasado, tiene una coherencia y una unidad novelescas, aunque el narrador aparezca con distintos nombres. Y así, vemos el momento en que se conocen los padres del protagonista. ¿Raptó realmente el padre a la madre, huyó con ella a las montañas o es todo una fantasía del muchacho? En «Albañil en la nieve» descubre las habilidades artísticas de su padre, muy superiores a las que tiene como albañil. «Primera comunión» recoge dos jornadas tragicómicas, cuando el pequeño héroe se confiesa con un cura y cuando descubre que no tiene camisa para ir a la iglesia. En «Monaguillo», «Grandes ligas» y «Camino del infierno» prosiguen las aventuras del joven protagonista en el colegio de monjas. Y en los demás cuentos el padre envejece y el hijo mayor, cuando tiene dieciocho años, lo celebra liándose a puñetazos con él. También hay puñetazos en «Dios te salve, María», y «Ya no quiero ser monja» enlaza con el primer cuento del volumen, y la madre vuelve a ser la protagonista. En un alarde de simetría, «El Dios de mi padre» prosigue el retrato paterno comenzado en «Albañil en la nieve» y continuado en «Una esposa para Dino Rossi», y «El soñador» transcurre en la misma pensión de Bunker Hill en que se hospedó el joven Arturo Bandini «Uno de los auténticos chicos malos de la literatura estadounidense del siglo XX» (Allen Barra, Salon.com). «John Fante amaba y odiaba con idéntica intensidad, y a menudo al mismo tiempo» (Stephen Cooper). «Un escritor desconocido verdaderamente famoso» (Janet Maslin, The New York Times). «Un escritor tan potente como cualquiera del canon estadounidense, pero mucho más subversivo, más original y con más inventiva que la mayoría» (Neil Gordon, The Boston Review).

LEER BAJO TIERRA - PABLO GALLO