lunes, 22 de febrero de 2010

MORTAJAS DE LUIS MIGUEL RABANAL

Dice Tomás Sánchez Santiago en el prólogo de “Mortajas”:
Hay una estirpe atroz de libros que llegan a las manos como llegaría a una taza de café una lágrima fulminante de cemento: lo seco flotando sobre lo amargo.”
Y esto es el comienzo de un impresionante prólogo al último libro en mano de Luis Miguel Rabanal. Y por no añadir aquí el resto del prólogo ni un amén, escribo la doble maravilla que supone cada libro de mi largamente admirado Luis Miguel Rabanal. Tan largamente como insuficientemente admirado. Y en esta última admiración cargo la cuenta de la amistad con que me honra. Lo que no dice Tomás Sánchez Santiago es que hay palabras como esta de “Mortajas” que sólo pueden ser de pueblo, y antiguas, palabras que casi sucumbieron hace dos generaciones, bueno, en mi tierra hace una porque aquí todo va más atrasado.
El libro. El libro que he pasado y repasado palabra a palabra ha sido mi delicia desde que lo recogí. Tanto que aunque me urgía yo mismo a terminar estas líneas, me hacía valedor de la simple disculpa: “Otra lectura. Sólo otra. Lo leo otra vez y ya, me pongo”. Y así, una tras otra, finalmente he conseguido agotar el plazo, los plazos. Hoy toca decir algo de “Mortajas”. Y, como siempre que esto ocurre, no es sencillo porque los poemas de Luis Miguel siempre me dejan con el aliento justo para la siguiente respiración, no para escribir.
Me parece que este poemario es como el repaso final de los paisajes esenciales del escritor, los de su infancia dejada, pensada, revivida y redimida: Ceide, el Ariego, la Piedra, Valdeluna, todo Olleir. Es una metáfora con frío de musgos que le sirve al poeta para maldecir las palabras, esas mismas palabras que dice para olvidar y cuyo destino es el de andar perennemente los pasos de un recuerdo preciso y amargo y muy tuyo y tan mío que no le encuentro los perfiles de la distancia poética ni de las vivencias embalsamadas en un tiempo que invade cada pausa, que habita cada cadencia.

Digo
Llueve inmensamente
como en los días útiles.
Cuando el desamparo era inmisericorde
y te amaban sin fin.


Y al callarme únicamente siento que estas palabras que son mías las haya escrito Luis Miguel. Y únicamente siento que las dimensiones del placer y del dolor, de la alegría y de la amargura, en sus manos, son las rayitas de una regla escolar. Y la realidad es un centímetro de nuestra piel que mantiene los gozos más antiguos en el sitio del sufrir, o al revés.

Y sigo
El era un niño que busca
en Montecorral su sombra.
Nueve ventanas para ella,

Ya está. A mí también se me acaba de caer todo el pasado encima o a lo mejor sólo los recuerdos que me brindaste.
Te reconozco en cada palabra, aunque estas vienen más desnudas, más exactas y feroces, como si nada importara después de haber sido dichas. La mot juste y tengo ante mí la declaración vital más poderosa que tiene la poesía de la herida inacabada que redacta Luis Miguel, poesía para olvidar, poesía para olvidar el valor despreciable de las palabras a la hora de expresar.

Y concluyo
Nos quedan tantas cosas
por hacer, el contagio de mi voz
por su silencio.

Lo dicho, todo lo demás son palabras para olvidar.

PUBLICADO POR AVELLANEDA
http://porsiquiereshoylibro.blogspot.com/

EL GUARDIÁN DE TUS SUEÑOS

4 / INTERIOR / TASKA / DÍA.
La puerta que da al reservado se abre y entran Raimundo y Clara. Clara se despide de él con un beso en la mejilla y sale a la calle. Raimundo coge aire y se dirige a la barra.

RAIMUNDO
¿Y esos pimientos?

CARMELA
Que te los prepare la maricona esa.

RAIMUNDO
Ya estamos.

CARMELA
Pasas más tiempo con él que conmigo.

RAIMUNDO
Tengo una idea. ¿Por qué no cierras la barraca y nos vamos los dos sólitos a pasar el día al campo?

CARMELA
Pero que dices. No puedo cerrar el bar así como así.

RAIMUNDO
Sé de un sitio precioso...

CLARA
He dicho que no y no hay más que hablar...

Continuará...

domingo, 21 de febrero de 2010

EL GUARDIÁN DE TUS SUEÑOS

3 / EXTERIOR / PATIO TRASERO / DÍA.
El reservado da a un patio trasero al aire libre. Un sitio bonito y agradable con una gran parra que se despliega por encima de una mesa a modo de techo. Un sitio donde se puede hablar de negocios en intimidad.

CLARA
Te tienes que encargar de un trabajito y tiene que ser hoy.

RAIMUNDO
Ya estamos con las putas prisas.

CLARA
¡Cielo! Si me hubieras llamado, te lo habría dicho antes.

RAIMUNDO
Vale, qué hay que hacer.

CLARA
Lo de siempre. El problema es que te tienes que ir hasta Muro de Aguas.

RAIMUNDO
¿Y?...

CLARA
Y no hay ni trenes, ni autobuses que te lleven hasta allí... Como el señor nunca ha querido sacarse el carné...

RAIMUNDO
¡Clarita!... Soluciones.

CLARA
He pensado que si te camelas a Carmela, ella te puede llevar en su coche.

RAIMUNDO
¿Estás loca?

CLARA
No se me ocurre otra solución.

RAIMUNDO
¿Me dices en serio que quieres que me lleve a Carmela a cargarme a un tío?

CLARA
Eso o te coges la bicicleta. Y te aviso que son unos cuantos kilómetros.

RAIMUNDO
Joder, qué putada.

CLARA
(Entregándole un sobre)
Tú decides. Aquí tienes los datos. Un mapa con el recorrido marcado en rojo, la dirección de la granja y una foto del susodicho.

RAIMUNDO
(Sosteniendo la foto)
Tiene cara de buena persona.

CLARA
No te fíes esos son los peores.

Continuará...

*(la foto es de un cortometraje que dirigí hace años. Raimundo era el protagonista y estaba interpretado por un actorazo llamado Ricardo Romanos)

sábado, 20 de febrero de 2010

"EL GUARDIÁN DE TUS SUEÑOS" GUIÓN CINEMATOGRÁFICO

Durante unos años de mi vida lo único que escribí fueron guiones para cine. Llegué a escribir ocho guiones para largometrajes que jamás conseguí vender a ninguna productora. Con el tiempo mi vocación literaria fue tirando hacia los relatos y dichos guiones fueron quedando olvidados en el disco duro del ordenador. Dado que últimamente voy fatal de tiempo y apenas puedo llevar el blog al día, he pensado en rescatar uno de esos guiones para ir publicándolo por escenas. Publicaré una por día para que podáis seguir la trama.
Eso no quiere decir que no publique más contenidos, relatos, eventos literarios y demás, pero en caso de que no tenga tiempo para ello, al menos, con el guión me aseguro publicar una vez al día durante un tiempo. El guión se titula “El guardián de tus sueños” y por haceros un breve resumen os diré que trata sobre los problemas cotidianos de una pareja. El tipo es guionista y sufre de insomnio mientras que su compañera padece Narcolepsia.
Espero que os guste.


EL GUARDÍAN DE TUS SUEÑOS

1 / EXTERIOR / CALLE DEL CASCO ANTIGUO / DÍA.
Soleado día de otoño. Raimundo camina por una calle del casco antiguo cargando con una bolsa de viaje en su hombro. (Raimundo es un hombre de estatura media y de cincuenta y tantos de edad, pero bien conservado. Viste con gabán negro y sombrero de fieltro a juego.) En dirección contraria avanzan un gran grupo de ciegos de la ONCE que visitan el casco antiguo de Logroño en una de esas visitas culturales subvencionadas por el ayuntamiento. Todos llevan sus gafas negras y sus bastones blancos, con los que golpean el suelo montando un gran escándalo. El único vidente es su guía, un tuerto con una leve cojera en la pierna derecha. No muestra ningún interés por su trabajo, dice de carrerilla la verborrea que suelta desde hace horas.

GUÍA
Admiren los relieves esculpidos en la piedra, el contenido de sus formas. Contemplen su grandioso esplendor... Bien, ahora, síganme por esa callejuela de ahí...

Los invidentes siguen al tuerto, más que nada, guiados por su oído. Raimundo llega hasta los ciegos, intenta sobrepasarlos pero son muchos y se ve atrapado en medio sin posibilidad de poder seguir su camino.

RAIMUNDO
Por favor, me permiten pasar... Es solo un momento...

Los invidentes se sienten un poco confusos con la situación y no terminan de aclararse. Raimundo sigue intentando salir del cerco en el que se ha metido.

RAIMUNDO
Por favor... Si son ustedes tan amables...

Viendo que no puede salir Raimundo opta por otra estrategia.

RAIMUNDO
¡Cuidado! Hay una mierda en el suelo.

Inmediatamente los ciegos se apartan para no pisarla. Raimundo aprovecha y sale del cerco. El tuerto sigue con sus explicaciones.

GUIA
Eso de ahí enfrente es la iglesia del Apóstol Santiago. La escultura ecuestre es una de las más significativas ya que el artista dotó al equino de unos impresionantes atributos...

Raimundo continúa su camino hacia El Chutas, una tasca donde normalmente desayuna, come, merienda y cena. Llega hasta la puerta y entra.

2 / INTERIOR / TASCA / DÍA.
El sitio por dentro es un tanto sórdido, como lo son todos los garitos de la zona. Pero éste al menos está limpio y el polvo nunca se acumula encima de las botellas. Las comidas se sirven calientes y son caseras. Sin más, las sardinas con guindillas son conocidas en todo el barrio y en ningún sitio se encuentran a mejor precio. Y Carmela, la dueña, si no la coges de malas es de trato agradable. Con sus cuarenta primaveras todavía está de muy buen ver. En ese momento hay unos pocos obreros, desparramados por las mesas, apurando sus humeantes platos. Un travestí con ropa llamativa y exceso de maquillaje, que responde al nombre de Clara, ve entrar a Raimundo y se le acerca con muchos aspavientos.

CLARA
¡Joder, chato! Hace días que intento localizarte.

RAIMUNDO
¡Hola Clarita!

CLARA
Me tenías muy preocupada.

RAIMUNDO
Déjame saludar a Carmela y enseguida estoy contigo.

CLARA
Mueve ese culo que tenemos trabajo.

RAIMUNDO
¡Clarita, bonita!... Un minuto…

CLARA
Date prisa que tenemos cosas que hacer.

Detrás del mostrador, Carmela corta una cebolla en rodajas. Raimundo se planta delante con una sonrisa de oreja a oreja. Carmela sigue cortando la cebolla sin hacerle el menor caso. Raimundo deja la bolsa de viaje en el suelo, se echa la mano al bolsillo, saca una cajita envuelta en papel de regalo y la deja sobre la barra.

RAIMUNDO
Te he traído un regalo.

Carmela, haciéndose la dura, se seca las lágrimas de la cara con el mandil y sigue con la cebolla.

RAIMUNDO
¿No lo abres?

CARMELA
Vergüenza tendría que darte.

RAIMUNDO
¡Joder, Carmela! No he podido venir antes. He estado fuera trabajando.

CARMELA
¿Trabajando?

RAIMUNDO
Sí, trabajando...

CARMELA
A saber en qué negocios estás metido.

RAIMUNDO
Por favor, Carmela. No te pongas en plan cínico que sabes que no lo soporto.

CARMELA
Y yo no soporto que desaparezcas durante días y no seas capaz de llamarme por teléfono o dejarme un aviso.

RAIMUNDO
¡Venga, mi amor! No te enfades.

CARMELA
(Mirando por primera vez hacia la cajita)
Sea lo que sea, no lo quiero.

RAIMUNDO
Son unos pendientes preciosos que te van ha encantar.

CARMELA
Ya te he dicho que no los quiero.

RAIMUNDO
Venga amor, no seas así…

Viendo que Clara le apremia.

RAIMUNDO
Ahora mismo vengo y seguimos hablando.

CARMELA
¿Quieres que te prepare algo de comer? Pareces cansado y tienes muchas ojeras.

RAIMUNDO
¿Quedan pimientos rellenos?

CARMELA
Ahora te los preparo.

RAIMUNDO
Gracias.

CARMELA
¿No me vas a dar un beso?

RAIMUNDO
Luego.

CARMELA
Te va ha preparar los pimientos tu puta madre. ¡Cabrón!

Raimundo se acerca hasta Carmela e intenta besarla pero ella le aparta la cara. Raimundo se da por vencido y se aleja de la barra para ir donde está esperándole Clara. Juntos se dirigen hacía una especie de reservado.


Continuará

viernes, 19 de febrero de 2010

HOY EN MADRID

PRESENTACIÓNEES CONTRAPOESÍA


RELATO DE MI AMIGO THORNTON

MONAGUILLOS
Era un hombre culto y sin embargo muy religioso. Todas las mañanas de todos los días acudía a primera hora a misa. Se le ocurrió que siendo padre de siete hijos varones y teniendo casualmente la semana siete días, sería una buena idea que cada día uno de sus hijos ayudara al cura a decir la misa.

Los hijos no tuvieron más remedio que acatar esa decisión, eran los años sesenta y la costumbre en aquellos años era la de obedecer ciegamente a los padres.
Bautizaron la ocurrencia del padre como si de una película de terror se tratara, era su pequeña venganza, su tímida rebeldía: El crimen de las siete.

Cada día, a esa hora, el padre se disponía a ejecutar al forzado madrugador. El resto de hermanos oían las blasfemias del condenado y suspiraban tranquilos sabedores de que esa mañana no oficiarían de monaguillos.

Hacían sus trueques, cambiaban sus turnos, como hacen los médicos en los hospitales. Alguna vez hubo hasta dinero de por medio, como si de una bula se tratara. Una vez en el altar se transformaban: Suscipiat Dominus sacrificium de manibus tuis ad laudem et gloriam nominis sui…Nunca más pisaron una iglesia.

PUBLICADO POR THORNTON
http://clubthornton.blogspot.com/

jueves, 18 de febrero de 2010

RELATO DE "PUTAS"

LA YONQUI
Llevaba siete horas custodiando el callejón y ése era su primer cliente, un viejo camionero borrachín con el que había tenido trato de vez en cuando. Llegaron a un acuerdo y después de que la pagase se fueron al fondo del callejón y llegaron junto a la carrocería oxidada de un coche abandonado. Él la empujó sobre el capo del coche, hizo que se diese la vuelta, le bajó las bragas y la penetró desde atrás. Ella se resignó a las embestidas y pensó que en cuanto terminase se iría directa a por su dosis de droga. Su cuerpo acusaba la abstinencia con calambres y espasmos. Afortunadamente para ella su cliente interpretó que los temblores obedecían a su rotunda virilidad. Ella estaba tan preocupada por la falta de droga que no se dio cuenta de que su cliente había empezado a sodomizarla. Cuando cayó en la cuenta pensó con mente de empresaria y aplicando términos financieros llegó a la conclusión que “un griego” era más caro que un polvo a secas.

- ¡Hey, tío! Darme por el culo te costara cinco euros más.
- No te lo crees ni tú – dijo el cliente sin dejar de menear las caderas.
- ¿Tú de qué vas? O me los pagas o la sacas ahora mismo.

En ese momento el cliente llegó al orgasmo…
La puta salió del callejón maldiciendo. Torció y se internó en una estrecha e inmunda callejuela. Caminó tratando de esquivar los charcos negros y pestilentes del asfalto. Eran las traseras de una calle principal donde estaban los bares y restaurantes de moda de la ciudad. En la sucia y oscura callejuela había repartidos varios grupos de contenedores de basura. Cada grupo estaba separado unos metros del otro. Los gatos y las ratas, ambos del mismo tamaño, rebuscaban entre la basura de los restaurantes. El olor a podrido de los restos de las comidas envolvía el lugar, pero eso era lo que menos preocupaba a la puta. Su única preocupación en esos momentos era conseguir droga. Caminaba con paso decidido a pesar de los continuos escalofríos. Sabía que con el dinero que llevaba encima sólo iba a conseguir lo justo para quitarse el “mono” de encima y que pasadas un par de horas se vería perseguida por el mismo problema, pero lo importante era conseguir cuanto antes la droga, por poca que fuera. Luego ya pensaría qué hacer. Además, siempre podía volver al callejón en busca de más clientes. Al pasar por delante de unos de los contenedores le pareció escuchar una especie de gemido. Un instinto que estaba por encima de su abstinencia la obligó a detenerse y a aguzar el oído. Efectivamente había algo dentro del contenedor que emitía lo que podría llamarse unos quejidos. En un principio creyó que era una cría de gato. Pensó que tal vez podría sacar algo por el cachorro. Recordaba que la pareja de camellos a los que iba a comprar la droga tuvieron una gata que luego desapareció, tal vez quisieran hacerse con otra mascota. Abrió el contenedor y cual fue su sorpresa al ver que se trataba de un recién nacido que aun conservaba su cordón umbilical. Estaba desnudo con el cuerpo manchado con restos de basura, sangre y placenta. Lo cogió y enseguida notó que el cuerpecito apenas emitía calor. Se quitó la chaqueta, lo envolvió con ella y trató de meterlo en el bolso que llevaba colgado del hombro, pero no cabía así que decidió llevarlo en brazos. Sus camellos eran gente de contactos y podría interesarles el bebé. Seguramente podrían sacarle unos cuantos miles de euros. Ella sabía que había matrimonios que no podían tener hijos y que estaban dispuestos a pagar una buena cifra por agenciarse uno. Después de esos pensamientos se sintió esperanzada. Si se lo hacía bien y jugaba sus cartas con cabeza podría conseguir una buena cantidad de droga a cambio del bebé, la suficiente como para no tener que preocuparse en una buena temporada. Aceleró el paso, quería llegar cuanto antes a casa de sus camellos para hacer el intercambio y llevarse toda esa droga con ella. No podía creerse la suerte que había tenido al encontrarse al bebé. Estaba dichosa y feliz, ya se veía regresando a casa con una buena cantidad de heroína en su poder. Sentía tan cerca la droga que sus escalofríos y temblores apenas la afectaban. Por fin llegó al barrio donde vivía la pareja de camellos. Era una urbanización a las afueras de la ciudad, con casas de una sola planta y jardín trasero. No era un mal sitio para vivir. La puta se dirigió a una de las casas, la bordeó y entró en el jardín. Se acercó a la puerta trasera y llamó. Fue Carol la que abrió.

- Hola Carol – dijo la puta con voz cantarina.

Carol era una mujer de unos treinta años, extremadamente delgada, guapa a pesar de estar esquelética, pelirroja y además tenía los brazos totalmente tatuados.

- Ah, eres tú – contestó Carol sin ocultar su desprecio hacia ella.

Y volvió al sofá donde estaba sentada viendo en la televisión una película de Joselito. La puta entró y cerró la puerta. Se entraba directamente al salón, que era bastante amplio y estaba separado de la cocina por un mostrador. Víctor, que estaba totalmente ciego de setas, estaba al fondo del salón tratando de montar una pista de Scalextric. Fumaba de un porro de hierba y la estancia entera apestaba a marihuana. Víctor tenía cuarenta y pocos años, llevaba gafas y perilla que le daban un aspecto de intelectual chiflado. Estaba tan centrado en lo que estaba haciendo que no prestó ninguna atención a la llegada de la puta. Carol tampoco es que le hiciera mucho caso, es más, se había olvidado de ella desde el mismo momento en que se había vuelto a sentar en el sofá. La puta se quedó en el centro del salón sin saber muy bien qué hacer o qué decir. Finalmente se armó de valor y pronunció una frase:

- Os he traído esto.

Y apartó la chaqueta con la que cubría al bebé para que pudiesen verlo. Carol abandonó la vista del televisor y la puso sobre la criatura que mostraba en sus brazos la puta.

- ¿Qué coño es eso? ¿Un muñeco? – preguntó Carol.

Víctor seguía montando la pista de juguete sin hacerles el menor caso.

- No, es un bebé de verdad – respondió la puta.

Carol se levantó del sofá y avanzó hacia la puta. Cuando estuvo delante examinó al bebé.

- ¡Joder…, pero si está muerto! – dijo Carol horrorizada.

La palabra “muerto” llamó la atención de Víctor y dejó de lado la pista de juguete para centrarse en lo que estaban hablando las mujeres. La puta inspeccionó al bebé. Tenía la piel azul y las corneas de sus ojos parecían que se hubiesen secado, dándole un tono grisáceo.

- Se ha debido de morir por el camino – admitió la puta.

Se sintió decepcionada ya que no iba a poder sacar ningún provecho del bebé. De pronto su síndrome de abstinencia se volvió más intenso y los temblores se adueñaron de sus manos.

- ¿Es tuyo?- preguntó Víctor acercándose para poder ver el cadáver.
- ¿Te refieres a qué si el niño es mi hijo?

Víctor asintió con la cabeza sin dejar de observar el cuerpo del bebé.

- No, lo encontré en un contenedor de basura – respondió la puta.
- ¿Y para qué coño lo has traído a esta casa?- dijo Carol.
- Pensé que podríais venderlo a algún matrimonio que quiera un hijo y no pueda tenerlo.
- Esta tía es gilipollas… ¿Quieres buscarnos la ruina?- dijo Carol.
- Yo pensé que…
- Tú qué coño vas a pensar si tienes el cerebro de un mosquito… Quiero que tú y esa cosa que has traído os vayáis fuera de aquí ahora mismo – dijo Carol señalando con el dedo la puerta de la calle.

La puta temió que se iba a quedar sin droga y empezó a sentirse enferma.

- Igual os puede servir para vender alguno de sus órganos – insistió la puta.
- ¿Vender alguno de sus órganos? Pero… ¿Tú quién te has creído que somos? – dijo Carol malhumorada.
- Yo…
- ¿No me has oído? Te he dicho que te largues.
- Traigo algo de dinero. ¿Me podéis pasar medio gramo?
- No. Vuelve cuando te hayas deshecho del bebé – concluyó Carol.

La puta pensó en cómo librarse del cadáver. Lo haría echándolo a las aguas del río, afortunadamente para ella el río estaba a cinco minutos andando. En menos de diez minutos estaría de vuelta y podría conseguir, al fin, su droga. Luego cayó en la cuenta de que sería más rápido tirarlo al primer contenedor que viera. Carol deseaba que la puta saliese cuanto antes de la casa y con ella el bebé muerto. Víctor, ebrio como estaba por los efectos de las setas que se había comido, no podía apartar la vista del pequeño cadáver, le fascinaba aquel recipiente vacío de vida.

- ¿Puedo tocarlo? – preguntó Víctor a la puta.
- Claro – dijo la puta pasándole el cuerpecito.

Víctor lo cogió y con los brazos estirados lo miró de arriba abajo. Le llamó la atención el trozo de cordón umbilical que colgaba de su tripa y empezó a soplar para que se moviera.

- ¿Qué coño estás haciendo? – le abroncó Carol.
- ¿No te parece alucinante? – dijo Víctor.
- Me parece repugnante – respondió Carol.
- ¿Qué dices?... Es…, es…
- Devuélvele “eso” y deja que se vaya. No soporto verlo más – insistió Carol.
- ¿Cuánto pides por él? – le dijo Víctor a la puta.
La puta había perdido toda esperanza de sacar provecho del bebé y la pregunta la pilló por sorpresa.

- Pues… no sé… Tres gramos.
- ¿Qué coño estás haciendo? Es que te has vuelto loco – protestó Carol.
- Te doy gramo y medio - dijo Víctor a la puta, haciendo caso omiso de las protestas de Carol.
- Te pago medio y me pasas dos gramos – sugirió la puta.
- Vale – aceptó Víctor.
- ¿Nos hemos vuelto todos gilipollas o qué mierda está pasando?- dijo Carol sin tener ni idea de lo que estaba haciendo su compañero.

Víctor le suministró a la puta dos papelinas de un gramo cada una. La puta las cogió, dejo un par de billetes sobre la mesa y rápidamente salió de la casa sin despedirse. Estaba tan necesitada de la droga que decidió pincharse allí mismo, en el jardín de la casa. Se ocultó detrás de unos arbustos y mientras preparaba sus útiles escuchó la voz de Carol que brotaba a través de las paredes de la casa:

- ¡Joder tío! No puedo creerme que le hayas dado a esa puta gramo y medio a cambio de esa mierda… ¿Se puede saber para qué quieres tú “eso”?
- Quiero meterlo en un bote de cristal y llenarlo con formol. Quedara de puta madre encima del la estantería del dormitorio.

La puta estaba tan ansiosa y le temblaban tanto las manos que apenas podía sostener la cucharilla en la que debía calentar y disolver la heroína.

- ¿Estás de coña? En el dormitorio no vas a ponerlo. No quiero ver esa cosa cada vez que me acuesto o me levanto. Además ¿qué pasa si un día entra la pasma?
- Te aseguro que si un día entra la pasma ésto es lo que menos me preocupa que encuentre.

La puta hacía esfuerzos por controlar su pulso. No quería derramar ni una sola gota del contenido de la cucharilla.

- De todas formas en el dormitorio no lo vas a poner. Y si lo pones yo me voy a dormir a otro sitio.
- Está bien, lo pondré en mi escritorio.

La puta tiró del émbolo de la jeringuilla y la droga fue absorbida por la aguja.

- ¿Y de dónde dices que vas a sacar el formol?
- Pues de una farmacia.
- Y en una farmacia te van a vender así como así un par de litros de formol…

Por fin, la aguja penetró en la vena y como en un orgasmo eyaculó la droga dentro.

CONCIERTO DE ÁNGEL PETISME

Ángel Petisme y los Hijos del Cierzo
Madrid. Martes, 23 de febrero.
Sala Galileo Galilei (C/Galileo,100). 21, 30 h.
Entrada: 10€ en taquilla. Reservas al 915347557 o terminado en 58.


Ángel Petisme y su banda, los Hijos del Cierzo, vuelven al foro para presentarnos las canciones de su reciente trabajo Río ebrio, elegido por la revista Efeeme entre los 20 mejores discos de 2009, y adelantarnos aromas y sabores de algo que ya se está cocinando.
Petisme ultima la salida para los próximos meses de un libro disco que contendrá, por una parte Under wood songs, 20 canciones inéditas (1987-1989), grabadas por Petisme y Los Sin Techo (un cuarteto eléctrico y vigoroso donde tocaba la guitarra Javier Vargas de la actual Vargas Blues Band) en los años previos a la salida del primer disco en solitario de Petisme La habitación salvaje. Por otra, El océano de las escrituras, una nueva edición revisada y corregida por el autor, del libro de poemas ya descatalogado publicado en 1989 por Ediciones Libertarias.
Para la ocasión -y como bonus track- Petisme está regrabando en estudio, acompañado por su banda y con la producción de Josu García, algunos temas inéditos de esa época.

“De la tierra de Buñuel y Labordeta, del Ebro, Goya y Agustina vino hace años a Madrid el inclasificable Ángel Petisme. Aquí se quedó para currarse una carrera musical llena de poesía y belleza. Medio canalla, rebelde, simpático, nocheriego y bohemio, es el único cantautor que usa un tranvía verde como medio de transporte, el único que se rige por el calendario zaragozano, y el único que se iría a vivir a Singapur, aunque antes recalaría de nuevo unos días en los campamentos de refugiados saharauis, donde ya estuvo cantando hace seis años, en el Bagdad que conoció días antes de la invasión yanqui, en la Cisjordania ocupada y expoliada que vivió en primera persona, o en la mexicana Ciudad Juárez donde contó las cruces rosas de las mujeres violadas y asesinadas. En su modestia, sin embargo, sólo dice ser uno más de los tantos Hijos del Cierzo que Aragón ha dado: Ángel Petisme.”
Fernando Iñiguez

"Pese a su doble faceta de poeta de larga y reconocida trayectoria (es el último premio Claudio Rodríguez), cuando enchufa la guitarra eléctrica Ángel Petisme diferencia perfectamente ambas disciplinas y sabe que la canción requiere de otros recursos literarios y se adapta a ello, firmando estribillos luminosos y pegadizos. Aún así, al roquero, la metáfora poética le sale a borbotones. En este nuevo disco los temas relatan cotidianidades de pareja, contemplan el paisaje social con mirada internacional pero con fuerte acento aragonés, y se echa la vista atrás para recordar la infancia y juventud pasadas en Zaragoza. Todo ello envuelto en pop de excelente factura, rock entregado e incluso notables aproximaciones al tan en boga folk-rock de raíz estadounidense."
Juan Puchades. Babelia, El País


"Así es la música de Ángel Petisme, bien enraizada en su tierra y llena de oxígeno y de lejanía. Una carrera que asiste al duodécimo registro con la misma frescura que se vio en el primero. Intimidad y combate, eso es lo que canta. Guerrilla elegantemente vestida, eso sí, por la producción de Joaquín Pardinilla, corte de pop-rock al uso con bordados primorosos en los coros, en esas guitarras calmadamente clásicas a lo J.J. Cale. Y todo ello, desgracias y esperanzas, tocado con una inmensa alegría, la alegría más serena, la que es pura sensualidad del alma."
César Prieto. Revista Efeeme

"A contracorriente del pop actual, las canciones de Petisme recogen esos acontecimientos que aparecen diariamente en la prensa: la desertización, la tragedia de Gaza, la corrección política o las hambrunas. También hay, por supuesto, la mirada introspectiva y romántica, además de versos cogidos prestados a Kavafis o a José Martí. Pero el cantautor maño no cae en el panfleto y adorna sus canciones con un buen uso de las estructuras del rock, el folk o incluso de los talking blues. Un disco hermoso con contenido envuelto en un atractivo continente."
Ricardo Aguilera, El Mundo


Río Ebrio, está a la venta en tiendas Fnac, El Corte Inglés, etc, y
vía internet en La Central Digital.

miércoles, 17 de febrero de 2010

EL OFICIO DE ILUSTRAR

(Dibujo de Pedro Espinosa)
Ilustradores participantes:
Elena Benito, Valle Camacho, Alicia Cañas, Octavio Colis, Pedro Espinosa, George Fournier, Jorge Frías, Carmen Hierro, Tito Inchaurralde, José María Lema, Jesús López - Araquistain, Begoña López Benito, Antonia Santolaya, Tris (Carlos Sacristán).

'El oficio de ilustrar' puede visitarse hasta el 10 de marzo, de lunes a sábado, de 18.00 a 21.00 horas, en el Centro Cultural Caja Rioja-Gran Vía. Logroño.

"LAS MUERTES DE KATRIUSKA" NUEVO LIBRO DE ADRIANA BAÑARES

JUEVES 18 DE FEBRERO


lunes, 15 de febrero de 2010

RELATO INÉDITO

EL MULADAR
Era sábado. Aquella mañana jugábamos a indios y vaqueros. José y Jesús eran los indios, yo el vaquero. Me tenían rodeado, a punto de capturarme. Mi única vía de escape era el muladar. Disparé mi colt cuarenta y cinco de plástico para cubrir mi retirada y monté en Látigo, mi caballo imaginario.

- Vamos amigo, sácame de aquí.

Látigo relinchó a modo de contestación. Levantó sus patas delanteras y luego galopó, raudo como el viento, hacia el muladar. Los salvajes nos persiguieron para darnos caza. Una lluvia de flechas cayó sobre nosotros, pero Látigo las esquivó todas y proseguimos con la huída. Con un poco de suerte conseguiríamos llegar al muladar. El muladar estaba situado a la entrada de un gran criadero de cerdos. Allí echaban diariamente los excrementos de los animales para que se secaran a sol y luego sirvieran de abono. Era una montaña de unos diez o quince metros de altura. Mil veces habíamos subido a esa montaña de mierda seca. Nos gustaba llegar a la cumbre y desde allí contemplar el mundo a nuestros pies. Guié a Látigo hasta la base de la montaña. Subí por la ladera de excrementos. Si conseguía llegar a la cumbre dejaría en clara desventaja a mis perseguidores y, además, serían un blanco fácil. Los excrementos eran recientes, pero no me di cuenta, ya que la primera capa era consistente y aguantó mi peso. Cuando hube dado unos pasos mis pies comenzaron a hundirse. Al principio no le di importancia, era normal hundirse un poco. Así que seguí con el ascenso. Empecé a preocuparme al hundirme hasta las rodillas. Cuando los excrementos me llegaron a la cintura comencé a sentir miedo. En ese momento José y Jesús llegaron a los pies del muladar. Por sus caras pude ver que la situación era grave. Intentaron ayudarme, pero desde donde estaban les era imposible. Jesús se puso a buscar un palo largo o algo a lo que yo pudiera agarrarme. José, por su parte, se quedó paralizado por el miedo, viendo como yo me hundía más y más. Las lágrimas le caían por su cara desencajada. La mierda me llegaba al pecho y seguía hundiéndome. Supe que iba a morir enterrado en mierda. Me imagine a mis padres y a mi hermana asistiendo a mi funeral y llorando delante de mi tumba. Cuando la mierda me llego al cuello hice pie. Sentir el duro suelo bajo mis pies fue la experiencia más agradable de mi corta vida. Un paso más arriba y estaría muerto. Lo peor había pasado. Ahora lo importante era salir de allí. Haciendo un gran esfuerzo conseguí alzar mi brazo derecho. Con la mano libre aparte unos cuantos plastones de mí alrededor y pude liberar el brazo izquierdo. Con las manos me fui abriendo camino y después de mucho escarbar, por fin pude salir. Mis amigos se sintieron felices y yo también. Nos hubiésemos abrazado de no ser por el pringue y hedor de mis ropas.

- Tu madre te va a dar una buena paliza. - dijo Jesús mirándome de arriba abajo con una mueca de asco.

José seguía llorando y no pudimos hacer nada para calmarlo. Al final, decidió irse a casa. Jesús y yo nos quedamos cerca del muladar.

- ¿Vas a ir así a tu casa?

La verdad es que parecía una mutación de barro, mejor dicho, de mierda. Arranqué unos cuantos matojos de hierba y traté de limpiarme lo mejor que pude. Imposible, aquello requería de abundante agua y jabón. Jesús seguía mirándome con la misma mueca de asco, diciendo:

- Tu madre te va a dar una buena.

A mí no me importaba. Cada bocanada de aire era un regalo y me sentía dichoso de seguir con vida. Según nos acercamos a casa, pude ver a mi madre hablando con una vecina en el jardín.

- Menuda te espera. - repetía Jesús una y otra vez.

A mí seguía sin importarme que mi madre me diera con la zapatilla. A mí, lo único que me importaba era que estaba vivo para recibir los azotes.

domingo, 14 de febrero de 2010

MICRORELATO PARA SAN VALENTIN

UN DOMINGO CUALQUIERA
Vivir sin códigos impuestos, bregando los días según van viniendo, sin forzarlos, dejándose llevar, sin oponer ninguna resistencia, dueño total de tu tiempo, acompañándolo al pasar, sintiendo su roce en la piel, sin horarios fijos, sin día ni noche, en una mezcla de ambos, con uno mismo, en soledad, sin dolor, sin pasión, sin altibajos, sin apurar los momentos, tirándolos a medias... Y de pronto, un domingo cualquiera, cambian el destino y la medida del tiempo. Sin quererlo, sin buscarlo, el amor llega en un improvisado domingo y todo cambia, todo se transforma y ya nada volverá a ser igual.

viernes, 12 de febrero de 2010

RELATO de PUTAS

EL DESPERTAR
Antes de recuperar la consciencia sintió un dolor que le recorrió el cuerpo entero. La sensación era terrible y a la vez que extraña, no sabía si era real o por el contrario estaba soñando. Notaba el dolor pero no podía moverse ni abrir los ojos. Era como si su cuerpo estuviera muy lejos del control de su cerebro. Tuvo la sensación de sobrevolarse a si misma en un viaje astral, de verse tirada en medio de ninguna parte. Quiso despertar de aquella pesadilla, pero no pudo. Luchó contra la somnolencia que inundaba su cabeza. Intentó agarrarse a algo que la llevase de vuelta a la realidad y se centró en el dolor. Poco a poco el dolor se fue situando en sitios específicos de su cuerpo, sobre todo en el cuello. A lo pocos minutos recuperó el sentido y pudo ir tomando conciencia de dónde estaba y de qué le había sucedido. Era de noche, estaba sola y desnuda en medio del bosque. No podía respirar. Quiso toser pero algo dentro de su boca se lo impidió. Amagó un par de arcadas. Con ayuda de las manos se sacó de la boca unas bragas, las suyas. Alguien las había metido allí con la intención de amordazarla. Alrededor del cuello llevaba firmemente atada una de sus medias. Con gran dificultad fue desatando el nudo y finalmente pudo librarse de la presión que la estaba ahogando. Llenó sus pulmones con el aire frío de la noche y notó como la vida volvía a su cuerpo. Intentó ponerse en pie pero un dolor extremo en la cadera se lo impidió. Apena podía ver, la oscuridad de la noche ocultaba los alrededores y no pudo identificar el lugar dónde se encontraba. Sintió miedo y quiso recordar, pero la confusión que reinaba en su cabeza era tal que ni siquiera se acordaba de su nombre. Por el rabillo del ojo pudo ver que tenía algunas hojas pegadas a la cara. Se pasó la mano por encima para despegarlas pero las hojas siguieron en su pómulo. Las fue cogiendo una a una y las fue arrancando. Estaban tan firmemente adheridas que fue como quitar trozos de esparadrapo. Era porque la sangre seca había actuado de pegamento. La sangre procedía de un corte en la base del cráneo. Palpó la cabeza con la yema de los dedos, tuvo que escarbar entre la maraña de pelo endurecido y apelmazado para dar con el corte. Parecía profundo. El dolor y el frío como únicos aliados para no volver a perder la consciencia. Hizo un nuevo intento por incorporarse. Esta vez se había preparado para la punzada de dolor y no la pilló desprevenida. Se agarró a unas ramas bajas que colgaban de un árbol próximo y gracias a su apoyo consiguió ponerse en pie. Un frío húmedo le bajó por el interior de sus muslos, se llevó una mano a la zona y vió horrorizada que era sangre. Sangre que le salía de la vagina. Debido al impacto de la sangre perdió el equilibrio y cayó al suelo. Un grito mudo salió de sus maltrechas cuerdas vocales. Se tanteó la vagina con las manos, buscando una herida que justificase la sangre derramada. Externamente no encontró nada. Suavemente introdujo sus dedos entre los labios vaginales y notó que tenía algo dentro. Por el tacto era sedoso y húmedo. Cogió de una punta y tiró. Poco a poco fue sacando su otra media. Al igual que en la boca, alguien se la había introducido allí con algún siniestro fin. Pero ¿Quién? No conseguía recordarlo. Cuando se hubo sacado la media, se dio cuenta que dentro había algo. Fijó su mirada hasta que pudo ver lo que era. Era el cadáver reseco de un gorrión. No le quedó otro remedio que vomitar. ¿Qué sádico demente era capaz de hacer una cosa igual? De golpe un pensamiento se impuso a los demás: Y si ese sádico estaba cerca y volvía para acabar con su vida. Tenía que salir de allí fuera como fuera. Su primer impulso fue escapar y se arrastró pasando por encima de sus vómitos. Cada movimiento le producía una serie de dolores agudos. La prioridad era escapar y siguió arrastrándose haciendo caso omiso de sus heridas y del daño que le causaban. Avanzó hacia la oscuridad como una culebra malherida. Algo llamó su atención, levantó la cabeza y vio a alguien enfrente. Por un instante temió que fuera su agresor, pero al fijarse reconoció su vestido. Estaba colgado de una rama, hinchado por el viento. Alargó el brazo y lo cogió. El vestido era ligero y apenas la resguardaría del frío de la noche, aun así era mejor que estar desnuda, así que con gran esfuerzo se lo puso. El vestido estaba rasgado por algunos sitios pero al ocultar su desnudez se sintió menos indefensa. Además acordarse y reconocer el vestido le daban esperanzas de recuperar la memoria. No paraba de sangrar y era primordial que encontrase ayuda antes de que se desangrase. Siguió arrastrándose, al rato encontró una rama que era ideal para utilizarla de muleta. La cogió y apoyándose en ella consiguió ponerse en pie. Debía tener rota la cadera porque cada vez que apoyaba uno de sus pies sentía un dolor intenso en la zona. Ayudándose con la rama fue desplazándose a través de la espesura del bosque. La rama era un buen apoyo y le serviría para defenderse en caso de peligro. No sabía si caminaba en círculos o en línea recta, no había forma de orientarse. Si al menos hubiese un punto de luz donde dirigirse. Clavó sus ojos en la oscuridad intentando dar con el reflejo de unos faros lejanos. Nada, todo era oscuridad. Giró trescientos sesenta grados y lo único que vio fue más oscuridad. Aguzó el oído en busca de cualquier sonido que delatase un resquicio de civilización, pero a parte del viento moviendo las ramas no escuchó nada que le indicase hacia dónde dirigirse. Emprendió la marcha sin saber muy bien si esa era la dirección en la que avanzaba antes de detenerse para echar un vistazo. Le era indiferente una u otra dirección, todas llevaban a la misma oscuridad. Siguió caminando con la ayuda de la rama. Tarde o temprano encontraría un camino o una carretera, sólo era cuestión de tiempo. De no ser porque seguía sangrando se habría tumbado entre la hojarasca a esperar la llegada del día. Se sentía tan cansada y dolorida que cada paso era una tortura. Después de un buen rato caminando a ciegas tuvo que recostarse sobre una roca para descansar. No tenía ni idea de cuanto tiempo llevaba caminando. Calculó que habría pasado más de una hora desde que recuperó el sentido, aunque también podrían haber pasado sólo cinco minutos. La incertidumbre de no saber dónde estaba y la ausencia de recuerdos que la pusieran en situación la tenían totalmente confundida y aterrada. Entre otras cosas, porque no necesitaba de recuerdos para saber que alguien había intentado matarla. Este sentimiento la hizo recordar una sonrisa, no un rostro sonriendo, no, recordó únicamente la sonrisa. La visión del recuerdo la puso en alerta, como si hubiera intuido la presencia de un depredador. Hizo esfuerzos por recordar algo más pero fue inútil. Se incorporó a pesar de dolor y el cansancio. El recuerdo de la sonrisa la había impulsado a seguir huyendo. Algo le decía que aquella sonrisa era la causante de que ella estuviese en esas condiciones. Según caminaba tiró del recuerdo de la sonrisa tratando de que le llegaran más imágenes. El esfuerzo se vio recompensado y a su cabeza llegó en forma de secuencia cinematográfica un suceso: Se vio a sí misma esperando en una carretera. Al rato llegó un coche negro que se detuvo a su lado. Ella se asomó por la ventanilla para hablar con el conductor. Dentro del vehículo estaba un hombre, pero no pudo identificarle porque la penumbra le ocultaba, tan solo pudo reconocer la sonrisa y una voz que le decía:

- ¿Cuánto cobras?

No quiso recordar más. Siguió avanzando en medio de la oscuridad con la esperanza de encontrar un camino que la sacase del horror.

http://www.scribd.com/RevistaGroenlandia

jueves, 11 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

SIN TIEMPO

Amig@s, por cuestiones de trabajo hasta el lunes que viene no voy a disponer de tiempo para nada, ni siquiera para actualizar este blog. Llevo ya unos días que no he podido responder a los comentarios que me dejáis, ni pasearme por vuestros blogs. Espero que sepáis disculparme.
Os deseo lo mejor. Hasta muy pronto.
Besos y abrazos (a elegir)

martes, 9 de febrero de 2010

PÉGAME

Ella montaba sobre él desbocada, echándose hacia atrás, gimiendo y gritando. Él se dejaba hacer, disfrutando de las embestidas de su compañera. Con la pasión que ella estaba poniendo aquello no iba a durar mucho. Ambos estaban preparados y dispuestos para el tramo final. Entonces ocurrió algo que lo dejó desconcertado.

- Hazme daño, por favor… Insúltame. – pidió ella.

Era la primera vez que ella le pedía una cosa así mientras follaban. ¿Hacerle daño? ¿Cómo? ¿Por qué? Decenas de preguntas se atascaron en su cabeza. Se sintió como un niño que no sabe el camino de vuelta a casa.

- Hazme daño.- insistió ella.
- ¿Cómo?
- Pégame.
- ¿Dónde?
- En el culo.

Él extendió su mano y con la palma abierta golpeó sus nalgas.

- Más fuerte. – pidió ella.

Él golpeó con más fuerza. Aquello empezaba a no gustarle.

- Más fuerte.
- Por favor, no me pidas eso.
- (Rogándoselo) Pégame, pégame.

Parecía que se hubiese vuelto loca, movía la pelvis como si fuera un tren de alta velocidad. Le clavó las uñas en el pecho y echó la cabeza hacia atrás.

- Joder, tía. Eso duele.
- Fóllame como a una puta.
- Nunca he follado con ninguna.
- No hables, sólo pégame.

Él extendió su mano y golpeó con fuerza sus nalgas. Por fin, ella llegó al orgasmo y se le desplomó encima. Sudaba por todos sus poros, su pelo estaba mojado y tenía una sonrisa exagerada.

- Ha sido genial. De los mejores. – reconoció ella.

Él no sabía muy bien que contestar. Por un lado se alegraba de que aquello hubiese acabado y por otro se sentía insatisfecho por no haber alcanzado el orgasmo. Estaba confundido, muy confundido. Tuvo ganas de preguntarle cosas, pero en su cabeza todo era un lío. Ella se echó a un lado, cogió el paquete de cigarrillos, se encendió uno y cuando le hubo dado unas caladas se lo pasó a él. Entonces, ella vió los arañazos del pecho.

- Cariño, si estás sangrando.
- Culpa tuya.
- Ya lo siento, pero es que cuando me follas así me vuelvo loca.
- Voy al baño. – dijo él devolviéndole el cigarro.

Se levantó de la cama, salió del dormitorio y se encerró en el baño. Aun tenía la polla tiesa. Miró su erección reflejada en el espejo y comenzó a masturbarse. Se imaginó follando con ella y que ella le pedía que la pegara. Él obedecía y golpeaba sus nalgas con fuerza. Se imaginó que le decía que la pegara más fuerte y él así lo hizo. Finalmente llegó al orgasmo y eyaculó en el lavabo. Se lavó y esperó a que su polla se desinflara. Luego regresó al dormitorio. Se tumbó en la cama junto a ella y le dió un buen cachete en el culo.

- ¡Ay! – se quejó ella mirándole con extrañeza.

Él cogió el paquete de tabaco y se encendió un cigarro.

- ¿Echamos otro? – preguntó ella.
- Déjame recuperarme. – contestó él.

Consideró que sus dudas se habían ido por el desagüe del lavabo, junto con el esperma. De pronto, el cigarrillo le supo a gloria bendita y se sintió realmente a gusto.

lunes, 8 de febrero de 2010

HABLANDO DE LEYENDAS

MARÍA ZAMBRANO Y 23 PANDORAS


CULTURA
León rinde homenaje a las poetas de la Generación del 27
El Salón de los Reyes acoge el sábado día 13, a las 20:00 horas, un recital de poesía llamado 'María Zambrano y las 23 Pandoras'

leonoticias.com
04/02/2010

'María Zambrano y los 23 Pandoras'. Bajo este título los leoneses podrán encontrarse el próximo sábado día 13 con un recital de poesía que rendirá homenaje a las poetas de la Generación del 27 y que se enmarca dentro de los actos que buscan conseguir el reconocimiento de León como Ciudad Literaria por la Unesco.

Basándose en la antología de Vicente Muñoz, '23 Pandoras', cinco de esas 23 poetas (todas ellas residentes en Madrid, para que pudieran coordinarse fácilmente) recitarán, acompañadas de música, poemas de María Zambrano y otras componentes de la Generación del 27.

A partir de las 20:00 horas en el Salón de los Reyes de la Plaza de San Marcelo comenzará este acto en el que las principales protagonistas serán: Roxana Popelka, Déborah Vukusic, Inma Luna, Sofía Castañón y Ana Pérez; con Patty de Frutos y Olaia Pazos a cargo de la música.

Calendario repleto de cultura

"Ahora comenzamos un calendario repleto de ciclos literarios, de acontecimientos culturales que llegarán a traer a León en los primeros cuatro meses del año hasta 27 escritores", aseguraba la concejala de Cultura Evelia Fernández, que mostraba su aspiración por "convertir León en una ciudad con 365 días de lecturas, performances, festivales, exhibiciones, presentaciones de libros...".

Con ese objetivo llegará este recital de poesía en favor de unas mujeres de la Generación del 27, sobre las que Evelia apuntaba que "eran mujeres en una época muy difícil de sobrevivir para ellas como intelectuales, pero rompieron moldes en una época muy especial de la historia de España".

http://leonoticias.com/frontend/leonoticias/Leon-Rinde-Homenaje-A-Las-Poetas-De-La-Generacion-Del-27-vn43533-vst240

sábado, 6 de febrero de 2010

LA FANZINE Nº2

Hola amigos,
aquí tenéis disponible La Fanzine #2: La influencia de la música, recién escaneada* y lista para imprimirse:

http://hotfile.com/dl/27322459/8ca858b/la_fanzine2.rar.html

Esperamos que os guste y decidáis distribuirla por vuestra ciudad (sale a 0'70€ cada ejemplar, aunque depende de las copisterías, en algunas nos han llegado a pedir incluso 1'20)

Estaría genial que hicierais como nosotras: sacar una foto de La Fanzine en el lugar donde la dejéis.
Las fotos que nos enviéis (no os olvidéis de poner la dirección del lugar) serán publicadas en el blog.

Un abrazo muy fuerte, y a tope!!!!

*No sabemos pasarlo a pdf, si alguno de vosotros sí, que no dude en remitirnos el archivo. Gracias

la0fanzine@gmail.com
http://lafanzine.blogspot.com
http://myspace.com/lafanzine
http://www.facebook.com/pages/La-Fanzine/139716933128?ref=mf

IV FESTIVAL DE POESÍA Y RELATO ERÓTICO

IV Festival de poesía y relato eróticos a beneficio del Colectivo Hetaira

11 de febrero de 2010
21:00 - 22:30
Espacio Erótico Lounge Bar Consentido
(C/Barco 32, Madrid)

Después de un par de meses de descanso, vuelve el Festival erótico del Colectivo Hetaira. Y con una novedad: podréis disfrutar, el mismo día, de poemas y relatos eróticos.
Precio: 5 euros, incluye consumición. También se podrán comprar libros de los autores y autoras participantes. Los beneficios serán para el Colectivo Hetaira.

Intervendrán:
Adriana Bañares
Luis Morales
Nuria Ruiz de Viñaspre
Patricia Monge

Rafael-José Díaz
Santiago Tena
Silvina Monge


El Colectivo Hetaira es una asociación dedicada a la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores del sexo.

RECITAL DE POESÍA

viernes, 5 de febrero de 2010

REVISTA LETRAS

REVISTA CULTURAL

Letras (Fuengirola)/nº 19/año 10/febrero
http://www.alvaeno.com/letras.htm

CinePosiblemente, las diez mejores películas de la historia, Rubén Sancho.
2. EL LADRÓN DE BICICLETAS (LADRI DI BICICLETTE) (1948)
Reseña Literaria
El Sol en el hierro, por Luis Borrás Dolz.
“Más vale estar entre los perseguidos que entre los perseguidores”, Por Francisco Vélez Nieto
Para RecordarHA MUERTO EL POETA MALAGUEÑO JUAN MOREAU
Ciudades Literarias
La Thornton de Emily Brontë, por Rubén Sancho.
Entrevistas
NEREA RIESCO VUELVE A MOVER PIEZA EN EL TABLERO DE LA LITERATURA, Por Fran Nuño
Un encuentro con las hadas y hados de Rosetta Forner, por salvador moreno valencia. Entrevista a Miguel Oscar Menassa, candidato al Nobel de Literatura, por Salvador Moreno Valencia
CONVERSANDO CON JAIME GIL DE BIEDMA, una entrevista de Harold Alvarado Tenorio
PoesíaCINCUENTA METROS, Mª Jesús Campos; Roberto Cazorla; Germen, por Juan Disante;
SOUL, Fernando Gómez; Víctor Corcoba Herrero; ENRIQUETA ARVELO LARRIVA, Cada palabra, el perfil de la voz de un silencio a semejanza de una soledad, por María Cristina Solaeche Galera; NUEVO BRILLO, por Manuel Mosquera.
RelatosTODO TIENE UN PORQUÉ, por Eva Monzón; 20 FIGURITAS, por Viviana Monjo Rizzola; LEER UN CUENTO, por Miguel de Loyola; TERESA, por Rubén Sancho; Un fallo en el motor, por Salvador Moreno Valencia.
Zona Roja
GUIA DE LOS ANIMALES PARASITOS, por Daniel de Cullá;
“No cabe duda que el amor no tiene límites, dos corazones grabados en lo alto y ancho de dos montañas dan prueba de ello”, por Fernando Santiago Santos; ERIC BLAIR. 1984 12/01/2010, Pedro Luis Ibáñez Lérida; Sustancia y vacío cultural en el golpismo hondureño, por Fabricio Estrada; PLATAFORMA PRO ANCHA DEL CARMEN, Pedro Luis Ibáñez Lérida.
Becas y Premios
Información facilitada por http://www.alexisnavas.com/

Escritor/a del mes
Maite García Romero,

Editoriales, Revistas Digitales y Blog RecomendadosLa Revista Digital Letras (Fuengirola), sale como suplemento del Diario Online El Librepensador, todos los meses es portada.
http://www.ellibrepensador.com/
http://www.carlospenelas.com/; La Nausea: http://lanausea2000.blogspot.com/
Calameo: http://www.calameo.com/books/000134097350ae9d33e25
Raúl Elardi: http://elardi.blogia.com/
Transeúnte en pos del Norte, el nuevo blog de mi amigo Albert Lázaro-Tinaut,
http://transeuntenorte.blogspot.com/
"Letras-Uruguay"
http://letras-uruguay.espaciolatino.com/
"Camino del despertar. Luces y Sombras". En el blog
http://caminodeldespertar.blogspot.com/
KavellidoLibros, libros, libros
El trueno en la memoria, Ediciones Rubeo, Colección Torremocha; El sastre de Apollinaire, Legados. ÁRBOL DE SOL, MÓNICA LÓPEZ BORDÓN, Llega a Chile libro de poesía publicado en España por escritores de Valparaíso y Alicante. “Los Valles Olvidados”, de Lola Buendía; Tania Alegria, con la noticia de la publicación de su libro Memorial de Exorcismos; Universos Diversos, Poesía del Siglo XXI;
Beria y alrededores; Antes del Sueño. dePorfirio Mamani Macedo
MúsicaPor Ricardo Texidó,ANTENA MUSIC: ENTREVISTA JAVIER OJEDA 2ª
ArteII Edición de Fuengirola Art 2010; Artista del mes Mª ÁNGELES LÁZARO; Pedro F. Mellinas Tello; JERONIMO MUÑOZ; Cecilia Gallardo

jueves, 4 de febrero de 2010

LOSER DE DAVID GONZÁLEZ TRADUCIDO AL ALEMÁN POR LEO DEL MAR

11 poemas de Loser (11 gedichte von Loser) de David González, recientemente traducido al alemán por Leo del Mar.

HERENCIA

Un estanco, y dentro, la estanquera,
una anciana en silla de ruedas,
la muchacha sudamericana que la empuja,
dos tías muy jóvenes para mí
y la anciana en silla de ruedas, rubia y delgada,
que advierte mi presencia y grita

¡Pero qué hombre más guapo!

Le sonrío por educación y la anciana en silla de ruedas,
que en su tiempo debió de ser una auténtica preciosidad,
me pregunta entonces abiertamente, en voz muy alta

¿Estás casado? No, la verdad es que no.

¿Por qué no te casas conmigo?

Te dejaría en herencia esta silla de ruedas.


ERBE

Ein Tabakladen und drinnen, die Tabakhändlerin,
eine alte Frau im Rollstuhl,
das südamerikanische Mädchen, das sie anschiebt,
zwei für mich zu junge Tussen
und die Alte im Rollstuhl, blond und dünn,
die meine Anwesenheit bemerkt und ruft

Was für ein hübscher Mann!

Ich lächele sie aus Höflichkeit an und die Alte im Rollstuhl,
die in ihrer Zeit eine echte Schönheit gewesen sein muss,
fragt mich dann geradeheraus, mit sehr lauter Stimme:

Bist du verheiratet? Nein, offen gestanden, nicht.

Warum heiratest du mich nicht?

Ich würde dir als Erbe diesen Rollstuhl hinterlassen.



David González. TODO LO DEMÁS SON PALABRAS (11 POEMAS DE LOSER)/WAS BLEIBT SIND WORTE (11 GEDICHTE VON LOSER). Edición bilingüe. Traducción de Leo del Mar. PapperLaPapp, Berlín, 2009.

LA NOCHE DE CASIMIRO PARKER con JAVIER DAS&SOFIA CASTAÑÓN

miércoles, 3 de febrero de 2010

ADRIANA BAÑARES LA NIÑA DE LAS NARANJAS

EFEMÉRIDE DE LO EFÍMERO

fille d'affiche
Affiche d'une fille
Une fille d'affiche
Portrait d'une femme
Affiche d'une fille

Tu sais que tu n'aimes pas ta réalité
Je sais que tu n'aimes pas ta réalité
On ne peut pas fabriquer la vérité
Je sais que tu n'aimes pas ta réalité
Tu sais que tu n'aimes pas ta réalité
Poster of a girl. Metric


Se rebaja la luz. A través de las paredes cuatro bostezos del vecino cada dos horas. Golpes. El mundo se ha empapado de fragancia de bebé. Inexpertos y acobardados paseamos temerosos por el pasillo del imaginario colectivo. A golpes con los medios que nos comen el tiempo que escapa vacío de contenidos. Otro tren perdido. En otro día de situaciones comprometidas, violentas, donde las ganas de hacer han perdido la batalla contra el prejuicio constante, latente del qué dirán. Otro domingo. De televisión y matarse a pajas hasta hartarse (de uno mismo). La ropa sucia tirada en el suelo. Sábanas con mi propia esencia. Sobredosis de vergüenza intracraneal. Apretamos los dientes y los ojos. Al unísono. En la distancia. Sentimos lo mismo. O simplemente tratamos de sentirnos (distintos). Sonsólolosgajesdehaberdeseadoloprohibido. Dejar la mente en blanco es imposible desde que la acapararon los trenes. A veces sobre el agua a punto de hundirse. Otras veces limpios y resplandecientes. Pero siempre con un nudo de angustia acordonando el sueño. El paisaje a través de la ventana es oscuro, salvaje, hirsuto y espinoso. Está a punto de anochecer a pesar de no haber amanecido, y hasta el colchón es la mezcla, la quintaesencia, de ese olor a recién nacido con el aroma del rubor y las ganas inconmensurables de cambiar todo en lo que me he convertido. Dónde recuperar la sensación de vida si no es a través de un cristal que nos devuelve los rayos de sol de un día que se acaba, como todo lo que viene detrás

ysenosescapa.


palabra de Awixumayita
http://awixumayita.blogspot.com/

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA DE VOLTIOS

(foto de Voltios)
PUZZLE FINÉS
Quería haceros saber a todos que hoy instalo e inauguro en la cafetería LA GATA AZUL, ubicada en la Calle las Navas número 34 de FUENLABRADA, la primera muestra fotográfica realizada íntegramente por mi, y titulada PUZZLE FINÉS.

Las fotos estarán expuestas más o menos un mes y las he tasado, no muy caras, más que nada para recuperar el dinero invertido en ellas y poder seguir exponiendo. Para que os voy a mentir.

Están montadas de un modo limpio y original, pero más que explicároslo, prefiero que vayais.

El precio, se me olvidaba, es de 30 euros.

El tamaño de las imágenes es de 30 por 45 aprox.


Arriba os dejo con una muestra.


Extraido de su blog "Las Lindes del Sur"

http://angelrodriguezpoeta.blogspot.com/

POEMA DEL GRAN ALBERTO VIDAL

Sé que don Pepe Pereza
es un muchacho muy fino
y además muy buena pieza.
Pues tiene un gato minino
y parece, sin torpeza,
Marlon Brando, ¡sí! El Padrino.

martes, 2 de febrero de 2010

RELATO de PATXI IRURZUN

(foto de pepe pereza)

EL SEÑOR CONDUCTOR TIENE SÍFILIS. Patxi Irurzun
Querido diario: esta mañana no me he hecho pis en la cama. ¡Por fin! Para mi que ha sido porque hoy en vez de las clases, con el padre Demetrio preguntándome raíces cuadradas y diciendo "pero que burro es usted, Goñi", nos hemos ido de excursión, al monte, a ver como se hace el queso, que resulta que no lo fabrican en el polígono donde trabaja papá, en el que yo pensaba que se hacía todo, las cajas de leche, los coches, las pistolas, los juguetes, que va, el queso este lo fabrica una señora que tiene una casita con muchas ovejas que huelen mal en mitad del monte, y todos íbamos muy contentos para allá, cantándole cosas al señor conductor, cada vez que cogía una curva y parecía que el autobús se iba a caer por uno de esos barrancos tan altos y tan verdes y tan mojados, así hasta que Olleta, uno que es repetidor y siempre anda con revistas guarras con las páginas con pegotones, y diciendo palabras raras y sucias, como potorro o lefa, ha empezado "el señor conductor tiene síiiifilis, tiene síiiifilis" y entonces el padre Demetrio se ha levantado y le ha pegado una torta, y todos nos hemos callado, y a mi me han dado ganas de mearme otra vez.
Menos mal que pronto hemos llegado a lo del queso. Lo primero que hemos visto han sido las ovejas, que no son como en los dibujos esos de Heidi, que va, estas tenían el pelo muy sucio y, algunas, el culo lleno de sangre, la señora ha dicho que porque estaban recién paridas, y que eso que les colgaba se llamaba placenta, una cosa como una culebra, que daba un poco de asco, además allá dentro apestaba, no era como en la tele donde las ovejitas siempre son como de algodón y nunca se hacen pis.
Después la señora nos ha llevado a otro cuarto a explicarnos como se hacía el queso, había un montón de tubos y de pozales y también allá olía fatal, como cuando papá se quita las zapatillas en el cuarto de estar, igual por eso la señora ha dicho que el queso es una cosa viva, que va cambiando, creciendo, y que antes de ser redondo y duro era como un grumo, y antes más sólo la leche que daban las ovejas. "¿Y a las ovejas les gusta que les toques las tetas?" le ha preguntado entonces Olleta a la señora, pero esta no ha podido contestarle, porque el Padre Demetrio le ha dado otra bofetada, y además justo en ese momento ha venido la hija de la señora ha decir que había una oveja pariendo y que si queríamos verlo.
Todos hemos salido corriendo y allá estaba una oveja muy grande con la cabeza de otra chiquitica asomándole por el culo y gritando, para mi que se estaba ahogando, o que no quería salir, igual porque tenía miedo de que alguien le preguntara las raíces cuadradas, el caso es que al final la señora ha ido y ha metido todo el brazo dentro de la tripa de la oveja grande y ha estirado y la oveja pequeña ha caído al suelo, con la placenta esa como un abrigo, y la mamá ha empezado a chupárselo, y entonces el corderito se ha puesto enseguida de pie, y ha empezado a dar vueltas por ahí, y la madre se ha quedado tan pichi, y no se, entonces yo he pensado que todo eso de la vida, lo de nacer, y crecer y tener hijos y morirse tampoco parecía para tanto, y que no teníamos porque darle tantas vueltas a algunas cosas que sólo son tonterías, y que yo ya nunca más me haría pis en la cama por ellas.
"Podíamos llamarle Demetrio", ha dicho después la señora señalando al corderito, y a mi no me ha parecido mala idea, sobre todo por esas puntitas que les asomaban en la cabeza a algunos corderitos, como los cuernecitos de un demonio, pero entonces Olleta se ha puesto a silbar, y a abuchear, y entonces el Padre Demetrio ha ido y le ha metido la tercera torta, no se muy bien por qué, pues a él tampoco le ha parecido bien su nombre para el corderito. "Muchas gracias, pero mejor llámele Escolapio", le ha dicho a la señora, y también la ha dado las gracias por enseñarnos todo, y nos hemos metido en el autobús, y por el camino el padre Demetrio se ha quedado dormido, y Olleta ha empezado otra vez "el señor conductor tiene síiiifilis, tiene síiiifilis", y todos nos hemos reído, hasta el conductor, y así hasta que hemos llegado a casa, y aquí estoy, querido diario, contándotelo todo, antes de meterme en la cama a contar ovejitas con el pelo sucio y el culo chorreando sangre que me hagan olvidarme de que mañana otra vez tocarán raíces cuadradas y el padre Demetrio me dirá "pero que burro es usted, señor Goñi", porque ya no me importa, y mañana no mojaré las sábanas, no señor.

http://ajustedecuentos.blogspot.com/

JOSÉ ÁNGEL BARRUECO

Cielos grises. Lluvia sobre los adoquines. El puerto. Los barcos. Las redes. Los aromas a txangurro. Tiburones en el aquarium. El viento, que “entra peinado en la ciudad”. Los puentes. El funicular. El parque de atracciones, allá arriba, cerrado. Reminiscencias de infancia. Las olas, en su oficio brutal de erosión y maquillaje de la costa. La espuma, logrando que los riscos parezcan bañados en nata; en nata con salitre. El txacolí, frío. Los pintxos, exquisitos. La playa, como un cruasán de agua y arena. La gente, temprano, bañándose en el mar pese a ser enero. El recuento: “Allí mataron a…” La catedral, en la noche. El ambiente del centro, muy europeo, más francés que español. Las tabernas. Los restaurantes. Besugo con ajo y cebolla. Merluza a la plancha. Salsa de hongos. Anchoas rebozadas. Sopa de pescado. Mamia (cuajada). Sabores. Olores. Sensaciones. Las txapelas. Las fotos de los actores, en riguroso B/N. El paseo: chirimiri, ventisca y oleaje. Las traineras. Los surfistas. El paisaje a las ocho de la mañana, desde la ventana del hotel. Los versos de Karmelo C. Iribarren en la memoria. Las librerías. El Nosferatu y su ciclo de thrillers de los 70. Las cañas: grandes y bien servidas. El Kursaal. La isla y los montes. La bruma. La Concha. Nuestras risas. Nuestras conversaciones. La complicidad. Seguir enamorado de ti mientras me enamoro de una ciudad. Donosti.


José Ángel Barrueco
Del blog de Ya lo dijo Casimiro Parker
http://yalodijocasimiroparker.blogspot.com/

NADIE GANA de JACK BLACK

NADIE GANA
Autor: JACK BLACK
PVP : 19,00 €
ISBN: 978-84-937018-3-3
Colección: PRECURSORES,
14 x 21 cm.
Rústica

Nadie gana es la novela autobiográfica de Jack Black. En ella cuenta su singladura a través del mundo de la indigencia y la mendicidad y su deambular a la deriva como polizón en trenes de mercancías y sus aventuras picarescas por los polvorientos caminos de una Norte América que se ocultaba tras los bastidores de los felices años veinte. Black se convierte en miembro de la hermandad criminal, se engancha al opio, escarcea a menudo con la cárcel, de la cual acostumbra a escaparse con la ayuda de policías y jueces corruptos y traza un perfil insólito y premonitorio de lo que sería Estados Unidos apenas unos años más tarde, tras la Gran Depresión. Publicada en 1926, se convirtió en un revolucionario éxito de ventas, del que se harían eco generaciones posteriores de lectores y autores, como William S. Burroughs, quien ensalza el libro de Black en sus propias obras. El mismo Burroughs escribiría para la reedición de AK Press de 1963 una introducción que Ediciones Escalera ha incorporado en la primera edición de la obra en castellano.


http://www.edicionesescalera.com/libro.asp?codart=PRE4

lunes, 1 de febrero de 2010

RELATO INÉDITO

LA TAQUILLERA (EL MOTÍN)
Había sido el día del espectador y estaba cansada. La película que habían proyectado era una de esas americanadas con muchas explosiones y poco argumento. Ella odiaba ese género de cine y le hubiera gustado decirles a los espectadores que venían en tropel a comprar las entradas que no malgastasen su tiempo y dinero en ver tal bazofia, pero su ética profesional se lo impidió. Al fin y al cabo, ella estaba allí para vender entradas, cuantas más mejor. Además, por la afluencia de gente se diría que la mayoría prefería ese tipo de films. Quién era ella para influir en los gustos de cada cual. Sin duda, ella optaba por un cine más clásico. Le encantaban las películas de la década de los cuarenta, cuando el cine se rodaba en blanco y negro y los protagonistas destilaban glamour por doquier. ¡Qué tiempos aquellos!... De joven estuvo tan influida por esas películas que quiso ser actriz. Soñó con convertirse en una estrella, una más en el firmamento del celuloide. Tal fue su afición que a los dieciocho años se despidió de su ciudad natal y viajó a la capital para estudiar arte dramático. Las cosas no le fueron bien y al cabo de tres años regresó con los suyos. Trabajó de cajera en un supermercado, de camarera los fines de semana, cuidando ancianos… Fue cambiando de trabajo hasta que encontró el puesto de taquillera en el cine Avenida. Lo de vender entradas poco tenía que ver con ser actriz pero al menos estaba cerca del mundo que ella había soñado.
Desde entonces el tiempo había volado devorando años, sueños y juventud. La treintena quedó atrás, aparcada con los viejos recuerdos del pasado. En su rostro se fueron afincando las canas y las patas de gallo y los sueños de juventud cedieron dando paso a preocupaciones y pequeños achaques.
Se sentía cansada y un poco triste cuando acabó la jornada. Lo más sensato hubiera sido tomar el camino de regreso a casa, pero no tenía ninguna prisa por llegar, allí nadie la esperaba, a excepción de una cena fría y una aburrida sesión de televisión. Prefirió caminar, sin rumbo, dejándose llevar por la bruma. Las calles estaban veladas por una capa fina de niebla y el frío de la noche se hacía notar, de forma evidente cuando al respirar se escapaban por la boca pequeñas volutas de vapor que inmediatamente pasaban a formar parte de la niebla. Caminó despacio, dejando que el frío despejase su cabeza. Vió a un hombre con gabardina cruzar la calle, el tipo se parecía a Gary Cooper. Por un momento creyó que estaba dentro de una película de los años cuarenta. La niebla lo teñía todo de gris dotando al decorado de la ciudad de una ambientación en blanco y negro. Siguió caminando calle abajo y luego tomó la avenida que llevaba a…

- Creo que no es justo… ¿Me oyes?... Te digo a ti… Sí, tú, el que está escribiendo esto.
- ¿Quién…? ¿Yo?
- Sí, tú… ¿Cómo te llamas?
- Pepe.
- ¿Pepe?
- Pepe Pereza.
- Pues, señor Pepe Pereza, creo que no es justo.
- ¿El qué?
- Ponerme a caminar por toda la ciudad después de una dura jornada de trabajo.
- Se supone que no puedes… hablar conmigo.
- ¿Por qué?
- Porque… ¡Joder, esto anula todas las leyes de la ciencia! Es cómo si la realidad- ficción-espacio-tiempo se hubiesen… Como si se hubiera establecido un… puente, o algo, entre distintas dimensiones o… ¡Mierda! No sé explicarlo pero esto es muy raro ¿No piensas tú lo mismo?
- Es que yo a estas horas no estoy para pensar. Lo único que quiero es irme a casa.
- No, eso no. Tienes que quedarte.
- ¿Para qué?
- Para poder terminar el relato.
- Termínalo tú solito.
- Tu obligación es obedecerme.
- ¿Por qué?
- Porque yo soy el autor y tú… un simple personaje.
- ¿Simple? ¿Qué quieres decir con “simple”?
- Me refiero a que tú eres una recreación, algo de mi inventiva…
- ¿Y?
- ¡Joder!... Tu deber es hacer lo que yo escribo, sin cuestionarlo.
- Ya, pero andar por andar, y más cuando me he pegado un palizón... Comprende que estoy agotada. Lo que menos me apetece es estar por ahí de un lado para otro, sin sentido ni dirección… ¿Por qué no me mandas a mi casa?
- Porque tengo otros planes para ti.
- ¿Qué planes?
- Lo sabrás cuando los escriba.
- ¿Sabes lo que te digo?
- ¿Qué?
- Que va a ser que no. Yo me voy para casa.
- ¡Alto ahí! Soy yo quien dice qué hay que hacer.
- ¿Y si me niego?
- Te obligaré.
- ¿Cómo?
- Solo tengo que escribir una acción y no te quedará más remedio que realizarla.
- Eso ya lo veremos.
- Ah sí, espera y verás…

Ella siguió caminando.

- No voy a dar un paso por mucho que lo escribas. A no ser que esos pasos vayan encaminados directamente a casa.
- Si no me obedeces…
- ¿Qué?
- Crearé un nuevo personaje. Un asesino cruel y despiadado. Alguien que acabe contigo de la manera más sangrienta y dolorosa.
- Haz lo que quieras, yo me marcho.
- Quieta donde estás… ¿No me oyes? ¡Que te detengas!
- No voy a detenerme. Estoy harta de toda esta historia y lo único que quiero es llegar, darme un baño y cenar mientras veo la tele.
- Pero no comprendes que eso aburrirá a los lectores.
- ¿Qué lectores?
- Los que lean esto.
- No me digas que tienes pensado publicar esta mierda.
- Oye, un respeto.
- Admítelo, la historia se te ha ido de las manos. Yo si fuera tú, lo tiraría todo al cubo de la basura y empezaría otro relato.
- Esta historia iba muy bien hasta que a ti te ha dado por interrumpir.
- ¿Ahora tengo yo la culpa de que tú escribas con el culo? ¿Desde cuándo un simple personaje es culpable de lo que escribe el autor?
- Si no me hubieras interrumpido yo habría seguido con el relato y…
- ¿Y qué? Me habrías hecho recorrer la ciudad en medio de la niebla y con este frío del demonio que congela hasta los sentimientos.
- Bueno sí, pero además pasan más cosas.
- ¿Qué cosas?
- Cosas.
- ¿Cuáles?
- Ya lo sabrás cuando las escriba.
- ¿Y por qué no me las cuentas ahora?
- Si te las cuento ahora le quito toda la emoción al relato.
- ¿Emoción? Yo no he visto ninguna emoción.
- Porque me has interrumpido justo antes de empezar la acción. Lo escrito es sólo el comienzo, algo para preparar al lector… ¿se puede saber dónde coño vamos?
- Ya te he lo dicho. Yo a casa, tú no lo sé.
- No, tú te vas a quedar conmigo y vas a hacer lo que yo escriba o…
- ¿O qué? Enviaras a un despiadado asesino para que me viole hasta matarme.
- Eso mismo.
- Me la suda. Búscate otro personaje.
- Yo ya te he avisado, luego no me lo eches en cara.

Alguien, amparado en las sombras de un oscuro portal, observaba a la mujer. La vigilaba con ojos de depredador. Los músculos tensos, preparado para atacar en cuanto se presentase la ocasión. La mujer, inconsciente del peligro que la acechaba, siguió caminando directamente hacia las manos del que iba a ser su asesino. Cuando estuvo a la altura del portal donde se escondía el asesino, éste le salió al paso. Con una mano la cogió por el cuello y con la otra le tapó la boca. Y haciendo uso de su fuerza la obligó a entrar en el portal.

- No se te ocurra gritar o te rajo. – dijo el asesino antes de apartar la mano de su boca. - ¿Me has entendido?

La mujer asintió con la cabeza. El asesino apartó lentamente la mano de la boca de la taquillera, pero siguió agarrándola por el cuello. La mujer al mirar a los ojos del asesino no pudo soportarlo y el pánico se apoderó de ella...

- Pues no estoy asustada y mucho menos con pánico.
- Es verdad, yo no la veo asustada – confirmó el asesino.
- Me da igual, tú mátala.
- Es que… eso de matar. Que quieres que te diga, no es mi estilo. Yo como mucho la puedo violar… Aunque para eso necesito un poco de intimidad.
- Me importa un carajo lo que tú necesites. Yo soy el autor y te ordeno que la mates. A ser posible con saña, que sufra.
- Y a mí me la suda que seas san dios. Yo no admito órdenes de nadie y menos de capullos como tú.
- Bien dicho – dijo la taquillera.
- Gracias – le contestó el violador soltándole el cuello.
- Adivina por qué quiere que me mates.
- No tengo ni idea.
- Porque me he negado a caminar sin rumbo por la ciudad ¿Te lo puedes creer?
- ¿Sólo por eso?
- Sólo por eso.
- Lo dicho. Este tío es un capullo.
- Eso es mentira. Quiero que la mates porque me ha jodido el relato que estaba escribiendo. Se ha negado a hacer lo que yo escribía.
- Pues tampoco creo yo que sea motivo para cargarse a nadie -dijo el violador guiñándole un ojo a la taquillera.
- ¡Me cago en la puta! Que no me cuestionéis. Vosotros sois unos putos personajes que existís gracias a que yo os he creado. Estáis subordinados a mis antojos. A ver cuándo se os mete en la puta cabeza.
- Este tipo, además de ser un capullo integral, es un jodido nazi – sentenció el violador.
- Estoy totalmente de acuerdo contigo.
- Me caes bien, tía. ¿Sabes qué te digo?
- Dime.
- Que no pienso violarte, ni perjudicarte en nada. Por mucho que se empeñe ese cretino.
- Tú también me caes bien.
- Yo estoy hasta las narices de todo esto Por qué no me acompañas por ahí y te invito a unas cervezas.
- Mi casa está aquí cerca. Si quieres puedo preparar algo para cenar.
- Me parece bien.
- Te ordeno que la mates ahora mismo o hago que aparezca una brigada entera de la policía y te detenga. Terminarías tus días en la cárcel entre sodomitas y degenerados…
- ¿Nos vamos? – preguntó la taquillera sin hacer caso de las palabras del autor.
- La damas primero.

Ambos salieron del portal. El autor los vio perderse entre la niebla agarrados de la mano. Tuvo que reconocerlo, había perdido la batalla.
Después seleccionó lo escrito y apretó la tecla de suprimir.