Demasiado joven como para estar tan hecho polvo, y
sin embargo lo está. Mi amigo, digo. Un ictus, le soltó el médico. La mitad
izquierda paralizada para siempre. Demasiado hecho polvo como para ser tan
joven. Todo el derecho a pasarse la vida maldiciendo su puta suerte. Y sin
embargo su mensaje me llega puntual cada viernes por la tarde. Que si esta
noche salimos o qué. Y paso a por él y le veo salir de su portal cojeando como
un viejo y sonriendo como un niño. No sé cómo lo hace, no sé cómo lo consigue. Pero
así es. Se sube al coche, pasa la muleta al asiento trasero y con su lengua de
trapo, dice: Venga, tira. Y yo arranco. Ni él ni yo sabemos nunca dónde vamos,
pero al final llegamos. Supongo que a veces lo único que importa es no quedarse
demasiado quieto.
ACERCA DE “ANTES DEL PORVENIR” de RAFALE ALCALÁ por JOSÉ CENIZO.
-
Es un libro que se corresponde con la narrativa, pero también se le podría
calificar de poemario, dada la intensidad con que el poeta trata cada f...
Hace 15 horas



No hay comentarios:
Publicar un comentario